El sistema de Finanzas Abiertas en Colombia, que obliga a las entidades vigiladas por la Superintendencia Financiera a compartir información de clientes con su autorización expresa, ya comenzó su implementación. Así lo anunció Larisa Caruso, directora de la Unidad de Proyección Normativa y Estudios de Regulación Financiera (URF), durante el Congreso Internacional de Seguros para el Desarrollo Sostenible, organizado por Fasecolda.
El camino hacia las Finanzas Abiertas
Caruso explicó que el Decreto 368 de 2026 establece un modelo híbrido, con participación obligatoria y voluntaria, que se implementará por etapas. En una primera fase de seis meses se definirán los estándares técnicos. Luego, en doce meses, entrarán en funcionamiento el Directorio de Participantes y los indicadores de seguimiento. Finalmente, doce meses después de la expedición de cada estándar, será exigible el acceso efectivo a la información de cada categoría de datos.
"Cada una de estas etapas amplía el universo de fuentes de información más allá del sector financiero tradicional y permite una mayor penetración del sector financiero para garantizar y fomentar la inclusión y la competencia", afirmó Caruso.
Hacia un esquema de Datos Abiertos
El sistema de Finanzas Abiertas es solo el primer paso. La URF ya trabaja en el Estudio de Recomendaciones para la Implementación del Esquema de Datos Abiertos para la Inclusión Crediticia en Colombia, cuya consulta pública finalizó el 18 de junio de 2026. Este estudio servirá de guía para un modelo más amplio de intercambio de información, que incluirá datos de sectores como servicios públicos, telecomunicaciones, salud y bases tributarias.
"El verdadero propósito no se limita a la expedición del Decreto 368 de 2026, sino a la construcción de todo un ecosistema de Datos Abiertos sólido, integrado por el sector financiero, asegurador, solidario y otros actores", destacó Caruso.
Gobernanza centrada en el consentimiento
El esquema de Finanzas Abiertas se basa en el consentimiento del titular como eje de la gobernanza de datos. La infraestructura técnica interoperable utiliza APIs y estándares definidos por la Superintendencia Financiera, que podrán ser aprovechados por otros sectores. Además, se creó un Directorio de Participantes y mecanismos de supervisión trimestral, facilitando la incorporación de nuevos actores sin rediseñar el sistema.
Impacto en el sector asegurador
Caruso aseguró que el sector asegurador fue incorporado desde el diseño del sistema, con un enfoque acorde a sus características y necesidades. "El sector no está ‘esperando su turno normativo’", afirmó. Así, cualquier colombiano podrá autorizar en segundos que su información se use para acceder a mejor crédito, seguro o producto de inversión, sin necesidad de certificados ni desplazamientos.
Desafíos de la transición a Datos Abiertos
La directora de la URF identificó varios desafíos: la coordinación entre actores heterogéneos (banca, servicios públicos, telecomunicaciones, salud, fintech/insurtech); la construcción de confianza en el intercambio de información entre sectores con lógicas distintas; la vinculación progresiva de nuevos proveedores no vigilados sin sacrificar la protección al consumidor; y el equilibrio entre estabilidad prudencial y apertura a la competencia.
"La regulación prudencial debe dejar de leerse solo como un límite y empezar a leerse también como un motor de innovación", subrayó Caruso.
Objetivo: mayor inclusión financiera
El propósito final es aumentar la inclusión financiera y ampliar el crédito. Actualmente, el alcance de la cartera crediticia se sitúa entre el 35% y el 40% de la población adulta, según datos de la URF. Con el ecosistema de Datos Abiertos se busca generar valor real para las personas y transformar el uso de la información en nuevas oportunidades de acceso a productos y servicios financieros.



