El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia prepara un nuevo decreto que impondría aranceles adicionales a más de 120 productos importados, bajo la figura de los denominados "aranceles inteligentes". La medida incrementaría las tarifas entre 10 y 20 puntos porcentuales, afectando artículos de uso cotidiano como higiene personal, ropa de cama, colchones y utensilios de cocina.
Grupos de productos y nuevos aranceles
La propuesta divide los productos en cuatro grupos según el nivel de recargo. En el primer grupo, con un aumento de 10 puntos hasta una tarifa final de 20%, se incluyen ganchos de madera, envases de papel o cartón, y asientos y tapas de inodoros de plástico.
El segundo grupo, también con un incremento de 10 puntos hasta 25%, abarca cofrecillos, estuches y adornos de madera, asientos con armazón metálico, colchones de caucho o plástico, y cepillos para cuidado personal (dientes, afeitado, cabello, pestañas y uñas).
El tercer grupo sube 20 puntos hasta 30%, e incluye vidrios de seguridad templados, suelas y tacones de caucho o plástico, cierres de cremallera sin dientes metálicos, y botones de presión o plástico.
El cuarto grupo, el más amplio, aumenta 20 puntos hasta 35%. Afecta artículos de vidrio para cocinar, prendas y guantes de cuero, sombreros, mantas sintéticas, ropa de cama (sábanas, edredones, colchas), cojines, almohadas, pufs, bolsas de dormir, carpas, toldos, cepillos, escobas, brochas, sacudidores, baldes, canastos, jaboneras, percheros, utensilios de cocina, recipientes plásticos, y artículos de oficina como carpetas y organizadores.
Impacto en consumidores y empresas
Aunque el arancel lo paga el importador, el sobrecosto se trasladará al consumidor final en el corto o mediano plazo, encareciendo productos de uso diario. Además, las empresas nacionales que usan bienes importados como materia prima verán incrementos en costos de producción y reducción de utilidades.
El Ministerio de Comercio argumenta que la transformación productiva del país requiere herramientas para responder a una economía internacional compleja. Según la cartera, estos aranceles buscan fortalecer la producción local y corregir distorsiones generadas por importaciones de países sin acuerdos comerciales vigentes.
Críticas y preocupaciones
La medida ha generado cuestionamientos. Por un lado, se advierte que el esquema podría implicar un incremento generalizado y permanente sobre cientos de productos, sin una metodología clara ni análisis sectorial. Por otro, preocupa que Colombia incumpla compromisos internacionales al modificar aranceles de forma unilateral.



