Colombia registra más de 219.000 vendedores callejeros según datos preliminares del Dane
El Censo Económico Nacional Urbano del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) ha revelado cifras preliminares que muestran la magnitud de la venta callejera en Colombia. Según los datos recopilados, el país cuenta actualmente con 219.042 unidades productivas dedicadas a esta actividad económica, una cifra que refleja una realidad laboral extendida en todo el territorio nacional.
Definición y alcance de la venta callejera
La directora del Dane, Piedad Urdinola, explicó que estas unidades corresponden específicamente a "vendedores de calle" y no se utiliza el término "ambulantes" de manera generalizada. "Siempre hay un puestico que todos los días está en la esquina. Eso mismo ocurre en otros casos. Ya no todos son ambulantes, por eso los llamamos vendedores de calle", precisó la funcionaria.
Esta actividad económica puede desarrollarse de tres formas principales:
- Estacionaria: cuando se mantiene en un lugar fijo del espacio público
- Semiestacionaria: con cierta movilidad pero con puntos de venta regulares
- Ambulante: con desplazamiento constante durante la jornada laboral
Además, incluye diversas formas de organización del trabajo: individual, compartido o asociado entre diferentes personas.
Distribución geográfica de los vendedores callejeros
Los datos preliminares muestran una concentración significativa en las principales ciudades del país:
- Bogotá: 42.097 unidades (la mayor concentración nacional)
- Medellín: 13.692 unidades
- Cali: 12.213 unidades
- Barranquilla: 9.684 unidades
- Cartagena: 6.558 unidades
Esta distribución confirma que la cifra aumenta de forma proporcional al tamaño demográfico y comercial de cada territorio. Las ciudades principales, por su actividad económica intensa y mayor población, naturalmente congregan más unidades de venta callejera.
Presencia en ciudades no capitales
Entre las 30 ciudades con mayor concentración de unidades de venta callejera, destacan nueve municipios que no son capitales departamentales:
- Soledad (Atlántico): 3.602 unidades
- Soacha (Cundinamarca): 2.983 unidades
- Piedecuesta (Santander): 1.517 unidades
- Santander de Quilichao (Cauca): 1.413 unidades
- Bello (Antioquia): 1.407 unidades
- Girón (Santander): 1.295 unidades
- Magangué (Bolívar): 1.205 unidades
- Floridablanca (Santander): 1.181 unidades
- Buenaventura (Valle del Cauca): 1.129 unidades
Vínculo con la informalidad laboral
David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente, analizó esta realidad desde la perspectiva del mercado laboral colombiano. "Colombia tiene un mercado laboral con dos grandes problemas: por un lado, una tasa estructural de desempleo alta para América Latina e incluso para el mundo emergente; y por otro, un nivel de informalidad también bastante elevado, incluso dentro de una región que ya registra cifras considerables en esta materia", señaló el experto.
Estos dos factores fundamentales, sumados a la estrecha brecha entre el salario medio y el mínimo legal, han creado diversas barreras para el ingreso formal al mercado laboral y han reducido la flexibilidad en los procesos de contratación.
"Eso, hasta cierto punto, explica precisamente esa informalidad que se refleja en indicadores como el de los vendedores informales y de calle, quienes claramente terminan moviéndose o radicándose en las principales ciudades, donde de repente podrían encontrar más oportunidades", advirtió Cubides.
Panorama completo pendiente
Los resultados finales del Censo Económico Nacional Urbano del Dane, que estarán disponibles a finales del primer semestre, permitirán tener un panorama más detallado y completo sobre estas unidades productivas. Este instrumento estadístico permitirá identificar no solo la cantidad de vendedores callejeros, sino también:
- El tamaño exacto de cada unidad productiva
- La actividad económica específica que desarrollan
- El nivel de formalidad o informalidad de su operación
- La generación de empleo directo e indirecto
- Las características demográficas de los trabajadores
Esta información será crucial para el diseño de políticas públicas que aborden tanto la regulación de la venta callejera como las condiciones laborales de quienes dependen de esta actividad económica.



