Exportadores colombianos califican como 'inviable' el arancel del 100% impuesto por Ecuador
La decisión del Gobierno ecuatoriano de elevar al 100% los aranceles aplicados a productos importados desde Colombia ha sido calificada como "inviable" para el comercio bilateral por parte de los exportadores colombianos. Javier Díaz Molina, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), manifestó su preocupación ante esta medida que, según sus palabras, "cierra totalmente el comercio" entre ambas naciones.
Una medida que paraliza el intercambio comercial
"Es una medida muy infortunada porque una 'tasa de seguridad' equivalente a un arancel del 100% cierra totalmente el comercio", declaró Díaz Molina a la agencia EFE. El representante gremial explicó que si ya existían dificultades con aranceles del 30% o 50%, implementados previamente por Ecuador, la nueva tasa del 100% hace prácticamente imposible cualquier transacción comercial.
El Gobierno de Daniel Noboa justificó esta drástica medida alegando la "falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza por parte de Colombia". La frontera común de 586 kilómetros entre ambos países ha sido escenario de operaciones de narcotraficantes y bandas criminales organizadas, situación que Ecuador utiliza como argumento para estas sanciones comerciales.
Impacto económico y búsqueda de mercados alternativos
Las cifras del comercio bilateral revelan la magnitud del problema. Durante 2025, las exportaciones colombianas hacia Ecuador alcanzaron los 1.846,7 millones de dólares, mientras que las importaciones procedentes del país vecino sumaron 830,1 millones de dólares. Esto generó un superávit comercial favorable a Colombia por 1.016,6 millones de dólares.
"No se concibe que un comprador de Ecuador pague el doble por un producto simplemente porque viene de Colombia", señaló el presidente de Analdex. Díaz Molina advirtió que, ante esta situación, los importadores ecuatorianos buscarán inevitablemente mercados alternativos como China, Brasil o México, especialmente para productos como vehículos y otros bienes de consumo.
La incapacidad de la Comunidad Andina y el contexto político
Uno de los aspectos más preocupantes señalados por los exportadores es la aparente incapacidad de la Comunidad Andina (CAN) para mediar en este conflicto comercial. Tanto Colombia como Ecuador son miembros de este organismo regional, junto con Bolivia y Perú, pero hasta el momento no se han logrado avances significativos en la resolución de la disputa.
"Estamos en un mundo donde las reglas ya no juegan, un mundo sin reglas, donde la ley del más fuerte se impone", expresó Díaz Molina sobre la falta de acción del bloque andino. El Gobierno colombiano, encabezado por Gustavo Petro, respondió inicialmente a las medidas ecuatorianas con un arancel del 30% a productos importados desde Ecuador, invocando el principio de reciprocidad.
La situación se complica aún más por el contexto político. Según analistas, el presidente Noboa ha manifestado que no negociará con el Gobierno de Petro, por lo que cualquier diálogo probablemente deberá esperar hasta después de agosto, cuando asuma el nuevo mandatario colombiano que será elegido en las elecciones de mayo y junio de este año.
Advertencias sobre una posible salida de la CAN
Ante el aumento de los aranceles al 100%, el presidente Petro amenazó con retirar a Colombia de la Comunidad Andina. Sin embargo, desde el sector exportador consideran que esta sería una medida contraproducente.
"Sería el error más grande que pudiera cometer Colombia", afirmó el presidente de Analdex sobre una posible salida del bloque regional. "No tiene sentido echar por tierra todo lo que se ha construido durante estos últimos años; hay que ver cómo podemos de manera civilizada arreglar este conflicto", concluyó.
Los próximos meses se presentan como un período crítico para las relaciones comerciales entre Colombia y Ecuador, con pérdidas económicas inevitables y la necesidad de que el próximo Gobierno colombiano trabaje intensamente para recuperar los mercados y normalizar el intercambio bilateral.



