"Los aranceles del 50% son muy graves": Cámara Colomboecuatoriana alerta sobre impacto en comercio bilateral
La decisión del gobierno ecuatoriano de incrementar la tasa de seguridad a las importaciones provenientes de Colombia del 30% al 50% ha generado una alerta significativa en el sector empresarial binacional, según informó la Cámara de Comercio Colomboecuatoriana.
Tensiones por compromisos incumplidos y fricciones diplomáticas
Olivia Díaz Granados, directora ejecutiva de la Cámara Colomboecuatoriana, explicó que este aumento arancelario responde a reclamos específicos de Ecuador sobre compromisos no cumplidos por parte de Colombia. Las principales áreas de conflicto incluyen:
- Control fronterizo frente al narcotráfico y la minería ilegal
- Falta de coordinación entre los ministerios de defensa de ambos países
- La controversia por el caso del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas
Además de los aranceles, Ecuador ha implementado restricciones adicionales que afectan directamente el comercio fronterizo. "Los productos agrícolas ahora solo pueden ingresar por vía aérea o marítima", señaló Díaz Granados, "lo que impacta especialmente a departamentos fronterizos como Putumayo, Cauca y Nariño".
Impacto económico en sectores estratégicos
La medida arancelaria afecta gravemente la competitividad de productos colombianos en el mercado ecuatoriano y podría desencadenar consecuencias negativas para ambas economías. Según datos proporcionados por la Cámara:
- El 40% de las medicinas consumidas en Ecuador provienen de Colombia
- Una parte significativa del sector automotor ecuatoriano depende de componentes colombianos
- Insumos industriales como plásticos, empaques y papel enfrentan mayores costos
"Estamos afectando a dos pueblos, a las empresas y a los empleos de ambos países", enfatizó la directora de la Cámara Colomboecuatoriana durante su declaración.
Llamado urgente al diálogo y riesgos de sustitución
Díaz Granados instó a ambos gobiernos a desescalar el conflicto y retomar el diálogo bilateral de manera inmediata. Advirtió que, de no resolverse la situación, "el vacío que dejan los productos colombianos y ecuatorianos será ocupado por importaciones de terceros países como China y Turquía".
Este escenario, según la experta, representaría una pérdida significativa para la región, ya que las importaciones desde esos países no generan empleo ni riqueza local, a diferencia del comercio bilateral que ha beneficiado históricamente a ambas naciones.
La Cámara Colomboecuatoriana mantiene su llamado a encontrar soluciones diplomáticas que permitan normalizar el comercio y proteger los intereses económicos de empresarios y trabajadores en Colombia y Ecuador.
