Colombia responde con arancel del 30% a productos ecuatorianos
El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia oficializó este martes 24 de febrero la aplicación de un arancel recíproco del 30% a más de 23 líneas de productos originarios de Ecuador, en respuesta a medidas similares adoptadas por el gobierno ecuatoriano que gravan las importaciones colombianas con la misma tasa porcentual.
Decreto que formaliza la medida comercial
La decisión fue formalizada mediante el Decreto 0170 de 2026, el cual entra en vigor desde el día siguiente a su publicación. Este instrumento legal establece gravámenes que abarcan 23 partidas arancelarias, desglosadas en 73 subpartidas específicas que incluyen bienes agrícolas, industriales y manufacturados procedentes del país vecino.
Productos afectados por la medida arancelaria
Entre los productos que enfrentarán el arancel colombiano se encuentran:
- Alimentos básicos como arroz, frijoles, plátanos y azúcar de caña
- Insumos industriales como grasas y aceites
- Calzado y neumáticos
- Productos químicos como insecticidas y desinfectantes
Contexto de la escalada comercial bilateral
La medida se da en el marco de una creciente tensión comercial entre Colombia y Ecuador que se intensificó a comienzos de febrero, cuando el gobierno de Ecuador, liderado por Daniel Noboa, impuso una llamada "tasa de seguridad" del 30% a importaciones colombianas. Las autoridades ecuatorianas alegaron presuntas fallas de Colombia en cooperación en materia de seguridad en la frontera común.
El gobierno colombiano ha sostenido que esta tasa en la práctica equivale a un arancel y vulnera compromisos comerciales vigentes dentro del Acuerdo de Cartagena de la Comunidad Andina, que prohíbe la imposición de nuevos gravámenes entre países miembros sin acuerdo previo.
Restricciones adicionales en pasos fronterizos
Además del arancel recíproco, el decreto colombiano contempla restricciones al ingreso terrestre de ciertas mercancías por pasos fronterizos estratégicos como Ipiales y Puerto Asís. El objetivo declarado es reforzar controles y evitar la entrada de productos que, según las autoridades, puedan representar riesgos o distorsiones comerciales.
Expertos advierten que estas medidas podrían afectar significativamente el flujo comercial tradicional y presionar los precios de productos básicos tanto en Ecuador como en Colombia, además de provocar ajustes en las cadenas logísticas que dependen del intercambio fronterizo.
Acciones ante la Comunidad Andina de Naciones
En paralelo a la aplicación de los nuevos aranceles, el gobierno colombiano presentó demandas ante la Comunidad Andina de Naciones (CAN) para que sean evaluadas las medidas adoptadas por Ecuador, que según Bogotá contravienen las normas de libre comercio dentro del bloque regional.
La solicitud fue presentada por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo ante la Secretaría General de la CAN, en el marco de lo dispuesto en la Decisión 425. Hasta ahora, algunas de esas demandas han sido admitidas a trámite, lo que podría abrir una fase de revisión formal y posibles soluciones dentro del marco institucional regional.
Impacto económico y perspectivas futuras
Analistas económicos señalan que esta "guerra arancelaria" entre los dos países andinos podría tener consecuencias significativas para ambos mercados, particularmente en regiones fronterizas donde el intercambio comercial es vital para las economías locales. Se anticipan ajustes en los patrones de comercio y posibles efectos inflacionarios en productos de consumo básico.
La situación representa un desafío para la integración regional y pone a prueba los mecanismos de resolución de controversias establecidos en los acuerdos comerciales de la Comunidad Andina, mientras ambos gobiernos mantienen posturas firmes sobre sus respectivas medidas comerciales.