Un estudio del Instituto de Estudios Nacionales (Iden) de la Universidad de Panamá reveló que al menos el 54.62% de los nuevos contratos laborales en Panamá, con corte a 2025, fueron de tipo definido, es decir, con fecha de finalización. Esta tendencia refleja un cambio significativo en la estructura del mercado laboral del país.
Recuperación del empleo con contratos temporales
Las cifras del informe muestran que, aunque el empleo ha mostrado una recuperación progresiva tras la caída registrada en 2020, el número total de contratos firmados aumentó de 132,278 en 2020 a 309,610 en 2025. Sin embargo, los contratos definidos pasaron del 46.89% al 54.62%, mientras que los de término indefinido crecieron de manera modesta hasta alcanzar solo el 25.29%.
Menor riesgo para las empresas
Expertos señalan que las compañías que contratan en Panamá han adoptado una postura de menor riesgo tras la crisis de 2020, prefiriendo contratos cortos con plazos estipulados en lugar de compromisos a largo plazo. Esta práctica provoca una mayor rotación laboral y reduce la seguridad económica de los trabajadores, dificultando su capacidad de ahorro.
Impacto en el acceso a créditos
La inestabilidad contractual ha tenido repercusiones en el sector financiero, convirtiéndose en un obstáculo para acceder a préstamos personales e hipotecarios. Los bancos panameños suelen exigir entre dos y tres años de continuidad laboral, un requisito difícil de cumplir para quienes tienen contratos de corta duración.
Desafío para la economía
El estudio concluye que, aunque hay más trabajo y más personas empleadas, el gran desafío para los próximos años en Panamá será mejorar la calidad y estabilidad contractual de esos empleos para fortalecer la economía y el mercado laboral.



