Crédito a pymes en Colombia: tasas bajan pero barreras persisten según OCDE
Crédito a pymes: tasas bajan pero barreras persisten

Crédito a pymes en Colombia: tasas bajan pero barreras persisten según OCDE

Pese a la polémica generada por el endurecimiento de la política monetaria en los últimos meses, el crédito dirigido a las pequeñas y medianas empresas en Colombia muestra señales de alivio en cuanto a tasas de interés. Sin embargo, este descenso no se ha traducido en la reactivación esperada, ya que persisten barreras estructurales que limitan el acceso al financiamiento, según el más reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La paradoja del crédito: tasas más bajas pero acceso más difícil

El reporte señala que, aunque en 2024 las tasas de interés para pymes comenzaron a descender en varias economías, incluyendo Colombia, estas reducciones parten de niveles históricamente elevados. En el caso colombiano, la caída fue de tres puntos porcentuales, una de las más significativas entre los países analizados, lo que refleja un ajuste relevante en el costo del crédito.

Sin embargo, el alivio en tasas no se traduce automáticamente en una mayor dinámica de financiamiento. La OCDE advierte que, pese a la recuperación del flujo de nuevos créditos, el stock total de financiamiento a pymes permanece prácticamente estancado, lo que evidencia una debilidad estructural en la expansión del crédito y en la capacidad de las empresas para acceder a recursos frescos.

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Condiciones más exigentes y mayor necesidad de garantías

Este comportamiento responde, en buena medida, a que las condiciones de acceso al crédito continúan siendo exigentes. El informe muestra que las entidades financieras han endurecido sus requisitos en un entorno de alta incertidumbre, lo que se traduce en mayores exigencias de garantías y filtros más estrictos para la aprobación de préstamos.

De hecho, la proporción de pymes que deben presentar colateral para acceder a financiamiento aumentó en 2024, alcanzando el 53% en la mediana de países analizados. Este endurecimiento responde a la necesidad de los bancos de gestionar riesgos en un contexto en el que, si bien las tasas bajan, las condiciones macroeconómicas siguen marcadas por volatilidad e incertidumbre.

Las pymes en desventaja frente a grandes empresas

La OCDE sostiene que mientras el costo del crédito comienza a ceder, las condiciones de acceso no acompañan esa tendencia con la misma velocidad, generando un escenario en el que muchas pymes, especialmente las más pequeñas, siguen enfrentando dificultades para financiar su operación o sus planes de expansión.

El informe también resalta que las pymes continúan en desventaja frente a las grandes empresas. Aunque las tasas han bajado, la reducción no ha sido homogénea y las condiciones de financiamiento siguen siendo más restrictivas para las firmas de menor tamaño, lo que profundiza las brechas dentro del tejido empresarial y limita la competencia en el mercado.

Alternativas de financiamiento emergen pero con limitaciones

Ante este panorama, otras fuentes de financiamiento comienzan a ganar terreno. Instrumentos como el factoring, el leasing y el capital de riesgo emergen como alternativas frente a las restricciones del crédito bancario, en un intento por diversificar las opciones disponibles para las pymes y mejorar su acceso a recursos.

No obstante, el desarrollo de estos mecanismos es desigual y, en muchos casos, se concentra en segmentos específicos del mercado, lo que limita su capacidad para sustituir de forma masiva el crédito tradicional. Esto implica que, aunque las alternativas existen, no logran cerrar completamente la brecha de financiamiento que enfrentan las pequeñas empresas.

Impacto en la economía real y productividad

En este contexto, las limitaciones en el acceso al crédito empiezan a trasladarse a la economía real. El organismo señala que la debilidad en el financiamiento empresarial afecta la liquidez de las compañías y reduce su capacidad de inversión, lo que termina impactando la productividad y la competitividad de las economías.

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A esto se suma un entorno internacional que sigue siendo desafiante. La OCDE advierte que, aunque los bancos centrales han iniciado ciclos de reducción de tasas, los niveles actuales se mantienen por encima de los observados antes de la pandemia, lo que implica que el financiamiento continúa siendo relativamente costoso para las empresas.

Necesidad de un ecosistema financiero más diversificado

Con todo lo anterior, el diagnóstico de la OCDE es claro en señalar que el problema no se limita al costo del dinero, sino a la estructura misma del acceso al financiamiento. En este sentido, el informe plantea la necesidad de fortalecer la oferta de instrumentos financieros y promover un ecosistema más diversificado que permita atender las necesidades de distintos tipos de empresas.

Para los expertos, las firmas del sector financiero deben concentrarse más en las pymes, desarrollando productos y servicios adaptados a sus necesidades específicas y ciclos de negocio.