La doble tributación se ha convertido en uno de los factores que más atención despierta entre las empresas y personas que buscan expandir sus inversiones fuera de Colombia. Según explicó Katherine Díaz, socia fundadora de V&V Asociados, la creciente internacionalización de los negocios ha puesto sobre la mesa la importancia de los tratados que evitan que dos países cobren impuestos sobre una misma renta, una situación que puede afectar la eficiencia tributaria de las operaciones internacionales.
¿Qué es la doble tributación y por qué preocupa a las empresas?
De acuerdo con Díaz, la doble tributación ocurre cuando una persona o una empresa desarrolla actividades en dos países y ambos Estados pretenden cobrar impuestos sobre los mismos ingresos, inversiones o rendimientos. Para evitar ese escenario, los países firman tratados internacionales conocidos como convenios para evitar la doble tributación o la doble imposición. Estos acuerdos establecen qué país tiene la facultad de cobrar determinados impuestos y en qué casos se aplican beneficios o mecanismos de alivio tributario.
“Básicamente, estos son tratados internacionales que dicen: este impuesto lo cobra tal país y este otro impuesto lo cobra tal país. Así los dos no cobran lo mismo sobre la misma plata”, explicó la especialista.
Según indicó, Colombia cuenta actualmente con una red de aproximadamente 15 tratados vigentes de este tipo con países como España, México, Chile, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá.
El caso de Emiratos Árabes Unidos
Sin embargo, no todos los acuerdos suscritos por Colombia se encuentran operando. Uno de los casos mencionados por la experta es el tratado firmado con Emiratos Árabes Unidos. Díaz recordó que el acuerdo fue suscrito el 12 de noviembre de 2017. No obstante, explicó que la firma de un tratado no implica automáticamente su entrada en vigor. Después de la suscripción, el convenio debe superar una serie de etapas institucionales, entre ellas la aprobación en el Congreso, la revisión de la Corte Constitucional y el intercambio formal de notas entre los países involucrados, ya que a pesar de haber sido firmado hace varios años, el acuerdo continúa sin entrar en vigor.
“Estamos en 2026 y este tratado sigue todavía como no vigente casi nueve años después de firmarlo”, señaló.
Dubái gana atractivo para la expansión empresarial
La situación resulta especialmente llamativa porque coincide con una creciente atención de empresarios colombianos hacia Emiratos Árabes Unidos. Según Díaz, Dubái se ha convertido en un destino de moda para la estructuración de negocios internacionales, especialmente dentro de ecosistemas tecnológicos, aunque también ha despertado interés en otros sectores empresariales. La especialista indicó que el movimiento no ocurre únicamente desde Colombia hacia Emiratos. También se han registrado inversiones provenientes de empresas emiratíes hacia el mercado colombiano, particularmente en actividades relacionadas con tecnología.
Por otra parte, la ausencia de un tratado vigente tiene efectos prácticos para quienes buscan realizar inversiones entre ambos mercados. Según explicó la socia fundadora de V&V Asociados, cuando una persona o una empresa pretende recibir dividendos, regalías o ganancias derivadas de operaciones internacionales, la carga tributaria puede ser considerablemente más alta en ausencia de un convenio de doble tributación. La diferencia se hace más evidente frente a jurisdicciones con las que Colombia sí tiene acuerdos vigentes y por eso, Díaz indicó que “sin el tratado internacional vigente, si una persona quiere hacer este tipo de inversión y recibir dividendos, regalías o ganancias, el costo tributario es demasiado alto”.
Por esa razón, sostuvo que los tratados no solo cumplen una función jurídica, sino que también se convierten en herramientas que pueden facilitar los procesos de expansión y estructuración internacional de los negocios.
Un acuerdo firmado, pero todavía sin aplicación
Para Katherine Díaz, el caso de Emiratos Árabes Unidos refleja una paradoja que hoy enfrentan algunas empresas. Por un lado, existe un creciente interés por desarrollar negocios e inversiones entre Colombia y ese país. Por otro, el acuerdo diseñado para evitar problemas de doble tributación sigue sin entrar en vigor. La experta calificó esta situación como una especie de “tratado fantasma”, ya que fue firmado hace años, pero todavía no puede utilizarse para optimizar estructuras de inversión o planes de expansión internacional.
Mientras esa situación se mantiene, las empresas que analizan oportunidades entre Colombia y Emiratos continúan evaluando sus decisiones bajo un escenario en el que los beneficios previstos por ese convenio aún no están disponibles.



