Empresario de Bucaramanga recupera acceso a su empresa tras 18 meses, ahora sus socios son los indiciados
Empresario recupera empresa tras 18 meses, socios ahora indiciados

El dramático giro judicial en el caso del empresario santandereano despedido de su propia compañía

Mauricio Briñez, electromecánico e ingeniero financiero originario de Santander, hoy intenta rehacer su vida empresarial con una nueva compañía de innovaciones en alimentos y vidrios. Sin embargo, su historia empresarial está marcada por un episodio que él mismo califica como "un gran aprendizaje de vida", aunque lleno de amargas decepciones y complejas batallas legales.

De fundador a despedido: la traición en ESSI

Hace algunos años, Briñez tenía todo lo que un empresario podría desear: ESSI, una empresa que fundó y desarrolló durante tres décadas en Bucaramanga, con presencia en 18 países gracias a su innovadora tecnología para empacar leche sin refrigeración. La compañía era el fruto del sueño de su padre y su propio esfuerzo, expandiéndose internacionalmente y generando empleo en la región santandereana.

El giro inesperado llegó cuando decidió aliarse con socios provenientes de Argentina y Perú, creyendo que impulsarían el crecimiento de ESSI. Lo que siguió fue una serie de maniobras que lo llevaron a firmar documentos que, según su versión, eran ilegales y que finalmente lo obligaron a retirarse del cargo de gerencia.

18 meses de restricciones y una deuda millonaria

La situación se complicó en 2022 cuando se realizó un crédito por 4 mil millones de pesos para una inversión empresarial. Según Briñez, el dinero ingresó a la compañía pero el entonces gerente Iván Martínez le habría dado un uso diferente al acordado, destinándolo a actividades ajenas a ESSI.

Como consecuencia, Briñez fue denunciado ante la Fiscalía de Girón por administración desleal y se le impusieron medidas cautelares que le prohibían acercarse a clientes y a su propia empresa. "Pasaron 18 meses de angustia y limitaciones", relata el empresario, hasta que en septiembre de 2025 la Corte Suprema de Justicia tumbó esas restricciones.

El descubrimiento de actas falsificadas y el cambio de acusados

Al regresar a ESSI, Briñez descubrió lo que califica como una acta falsificada utilizada para capitalizar el dinero del préstamo. Se trataba específicamente del acta 43, modificada con un "otro sí" para justificar el crédito millonario.

Con nuevas pruebas presentadas, la Fiscalía cambió radicalmente su perspectiva: ahora los indiciados por administración desleal son Iván Martínez, Víctor Patricio Apice y Juan Fernando Múnera, los mismos socios que habían desplazado a Briñez de su empresa.

Un patrón que se repite y vínculos internacionales

La investigación reveló un preocupante patrón: otra compañía en Bogotá, dedicada al sector de plásticos, había sido dividida en activos y deudas de manera similar. Además, Briñez señaló que uno de los socios, Patricio Apice, representante del fondo de inversión, estaría vinculado a los Panamá Papers por presunto lavado de activos.

El abogado defensor de Briñez explicó en detalle la complejidad del caso: "Existían 14 causas criminales dirigidas exclusivamente contra Briñez, acusándolo de la quiebra de ESSI. Sin embargo, tras la presentación de pruebas, la Fiscalía determinó que se trataba de una organización criminal internacional dedicada a usurpar compañías mediante actas falsas y maniobras financieras".

La falsificación que permitió el control empresarial

Según la defensa, los ahora indiciados falsificaron el acta 43 de la Asamblea de Accionistas, lo que permitió una capitalización ilegal que degradó la participación de Briñez y les otorgó el control total de ESSI. Lo más preocupante, según el abogado, es que la Cámara de Comercio registró esa acta falsa pese a que el documento original reposaba en sus archivos.

Esta falsificación habría permitido a los socios enviar la compañía al proceso concursal de la Ley 1116, en lo que el abogado describe como "una estrategia para dividir la empresa en activos y deudas y favorecer a los fondos de inversión".

Un final con justicia parcial y lecciones aprendidas

El abogado subrayó el giro total de la investigación: "La misma investigación ha dado un vuelco de 180 grados, y ya tiene a estos tres señores como responsables". Mientras tanto, EL TIEMPO intentó contactar a Patricio Apice para conocer su versión sobre estos nuevos hechos, pero no obtuvo respuesta.

Briñez, aunque ahora puede ingresar físicamente a ESSI, aún no puede laborar en su propia empresa. Enfrenta deudas acumuladas y múltiples demandas, pero al menos la justicia comenzó a reconocer su posición como víctima en este complejo entramado empresarial que involucra fondos internacionales, falsificación documental y lo que las autoridades investigan como una organización criminal dedicada a la usurpación de compañías.