La crisis cambiaria en Venezuela presiona a las empresas medianas
En el corazón de Venezuela, un empresario farmacéutico lucha diariamente por conseguir dólares para importar los insumos necesarios en la fabricación de medicamentos para el dolor y la fiebre. Sin embargo, como ocurre con numerosos dueños de negocios en el país, frecuentemente no logra acceder a la moneda extranjera. El sistema oficial de asignación de divisas presenta obstáculos significativos, incluyendo una oferta de dólares que no es recurrente y que excluye de manera sistemática a las pequeñas y medianas empresas, a pesar de las promesas gubernamentales de mejorar esta crítica situación.
"La incertidumbre es constante. No puedes planificar a qué costo vas a reponer la mercancía porque desconoces cuándo podrás comprar divisas ni a qué tasa cambiaria", explicó el empresario, quien solicitó mantener su identidad en reserva por motivos de seguridad. "Los bolívares que recibes por las ventas se deprecian rápidamente debido a la inflación, mientras tienes la obligación de mantener la producción en marcha".
Rechazos en subastas y recurso a mercados alternativos
Este fabricante de medicamentos relató que sus solicitudes de dólares en las subastas oficiales fueron rechazadas en tres oportunidades distintas, sin que se le proporcionara ninguna explicación. Esta situación lo ha forzado, en múltiples ocasiones, a acudir a los mercados cambiarios paralelos, donde el tipo de cambio es considerablemente menos favorable. Como consecuencia directa, se ha visto en la necesidad de ajustar al alza los precios de algunos de sus productos farmacéuticos para poder cubrir los costos operativos.
Su caso dista de ser aislado. Entrevistas realizadas a una decena de fuentes pertenecientes al sector privado y al ámbito financiero venezolano revelaron que estas quejas son extremadamente comunes y generalizadas. Aproximadamente el 58% de los propietarios de medianas empresas en Venezuela afirmaron que la falta de divisas constituye un obstáculo importante para la producción, según los datos de una encuesta publicada el mes pasado por Conindustria, uno de los principales gremios industriales del país.
Las sanciones internacionales agravan el panorama
Las sanciones económicas impuestas a Venezuela han aislado a los bancos nacionales del sistema financiero global, lo que dificulta enormemente el acceso a transferencias bancarias internacionales y a plataformas de pago de alcance mundial. En este contexto, los dólares obtenidos de las exportaciones petroleras del país se subastan a través de entidades bancarias locales, con asignaciones que son determinadas por el banco central y los bancos corresponsales extranjeros.
Ni el Ministerio de Comunicación, encargado de atender las consultas de prensa dirigidas al gobierno, ni el Banco Central de Venezuela respondieron a las solicitudes de comentarios sobre esta situación.
Aunque el aumento en las ventas de crudo tras la captura del expresidente Nicolás Maduro, la estabilización relativa de una economía que sufre una inflación elevada y la potencial inversión estadounidense deberían, en teoría, generar una mayor disponibilidad de dólares, la realidad es diferente. Analistas económicos locales han calculado que en la actualidad hay menos divisas disponibles para la venta que las que existían hace un año.
Las subastas realizadas desde mediados de enero hasta principios de marzo de este año totalizaron alrededor de 1.300 millones de dólares, lo que representa una disminución del 13% en comparación con el mismo período del año 2025, de acuerdo con estimaciones proporcionadas por firmas locales y empresas del sector.
Distribución discrecional y efectos en la cadena productiva
"Las subastas han sido extremadamente limitadas, beneficiando solo a un reducido grupo de empresas, y su asignación es discrecional", denunció otro empresario del sector químico, quien también recurrió al mercado cambiario alternativo después de que sus solicitudes de compra de dólares en varias subastas fueran rechazadas, sin que se le dieran razones específicas.
Debido a la constante depreciación del tipo de cambio, este empresario se ha visto obligado a revisar y aumentar los precios de los productos que utiliza para fabricar pinturas, recubrimientos y otros insumos industriales. Este ajuste se produce en un entorno donde la inflación en Venezuela alcanza aproximadamente el 600%.
Según cinco de las fuentes consultadas, los dólares disponibles se han canalizado principalmente hacia grandes industrias de los sectores de alimentos, salud, bebidas y químicos, dejando fuera del sistema a numerosas pequeñas y medianas empresas. Entre las afectadas se encuentran otros fabricantes de medicamentos y productos químicos, empresas del sector plástico y proveedores de tecnología, entre otros, debido a los estrictos controles ejercidos por la banca y el ente emisor venezolano.
Esta situación genera una profunda preocupación en el empresariado, dado que muchas de estas pequeñas y medianas compañías prestan servicios esenciales o suministran insumos críticos dentro de la cadena de producción nacional.
"Se espera que las liquidaciones de divisas se dirijan a sectores transversales, porque en los procesos productivos se necesitan desde tapas y servicios hasta la actualización tecnológica", declaró en febrero Tito López, presidente de Conindustria.
Las criptomonedas emergen como un salvavidas
Un analista económico consultado agregó: "Sin una regularidad en la oferta de divisas, no puedes garantizar la estabilización del mercado. Es imposible mantener una actividad económica sostenida sin un insumo financiero suficiente".
Estados Unidos ha instado a incrementar la inversión en los sectores de petróleo, gas y minería de Venezuela desde que Maduro fue reemplazado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Washington ha realizado, además, ventas de crudo por un valor total de 2.000 millones de dólares.
Durante una visita oficial a Caracas en el mes de marzo, el secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, destacó las medidas que, según su perspectiva, se están implementando para aumentar la entrada de capitales extranjeros y contribuir a la estabilización del bolívar.
"Todo esfuerzo que podamos realizar para ayudar a crear una moneda estable, donde los ciudadanos no se vean afectados por los efectos negativos de la hiperinflación, sería muy positivo", afirmó Burgum, quien es el segundo miembro del gabinete del presidente Donald Trump en visitar Venezuela.
Las pequeñas y medianas empresas enfrentan dificultades adicionales para superar los controles impuestos por los bancos corresponsales extranjeros, los cuales examinan minuciosamente cada transacción proveniente de Venezuela y solicitan información exhaustiva sobre estos clientes potenciales, sumado a las revisiones realizadas por el banco central.
En este escenario complejo, las criptomonedas han representado un salvavidas para las empresas venezolanas en el pasado, y algunas compañías están recurriendo a ellas nuevamente, aunque lo hacen con cierta reticencia. "Los que no podemos acceder a las subastas oficiales, nos vemos obligados a ir al otro mercado", confesó un empresario. "Pensaba que con un mayor flujo de divisas las criptomonedas serían solo para casos de 'emergencia', pero la realidad ha demostrado que no es así".



