Las consecuencias de la guerra en Irán han dominado los titulares económicos, pero la guerra comercial de Estados Unidos contra el mundo, con sus cambios en política arancelaria, sigue siendo una de las principales presiones sobre empresas y consumidores. Aunque el impacto se ha suavizado, la incertidumbre arancelaria persiste, especialmente para las compañías.
Tres efectos clave de los aranceles en la planeación empresarial
La consultora KPMG identificó tres aspectos críticos. El primero es el efecto paralizante de la volatilidad: muchas compañías aplazan contrataciones e inversiones de capital incluso con demanda estable, lo que sugiere que la incertidumbre golpea antes que los propios aranceles. El segundo es una escalada más rápida y extensa de represalias entre socios comerciales, con reglas de origen más estrictas y mayores cargas de cumplimiento. El tercero, más estructural, es un giro hacia la resiliencia: las empresas abandonan modelos de producción "justo a tiempo" por abastecimiento diversificado, nearshoring y mayores inventarios, buscando cadenas de suministro robustas aunque menos eficientes en costos.
Guerra comercial entre Colombia y Ecuador
La fiebre arancelaria se extiende. Colombia y Ecuador están en una guerra comercial iniciada por Quito, donde solo hay perdedores. En 2025, las exportaciones colombianas a Ecuador sumaron USD 1.846,7 millones y las importaciones USD 830,1 millones, con un superávit de USD 1.016,6 millones, según Analdex. Sin embargo, los aranceles actuales del 100 % hacen inviable el comercio bilateral, duplicando costos y empujando a importadores a buscar otros mercados.
Recomendaciones de KPMG para las empresas
La consultora sugiere una postura activa frente al riesgo comercial. Las empresas deben conocer su exposición: productos críticos, proveedores en riesgo y eslabones vulnerables de la cadena de suministro. La visibilidad debe acompañarse de preparación: desarrollar estrategias para distintos escenarios (nuevos aranceles, represalias, cambios regulatorios) y fortalecer la resiliencia operativa con abastecimiento diversificado y logística ágil.
Douglas P. Zuvich, Regional Managing Partner de KPMG para Latinoamérica, señaló: "América Latina, y particularmente Colombia, puede posicionarse como una alternativa confiable en cadenas de suministro reconfiguradas si ofrece política comercial predecible, aduana eficiente y certeza regulatoria. En un mundo más proteccionista, los países competirán menos con muros arancelarios y más con productividad, resiliencia e integración en mercados globales de mayor valor".



