Industria manufacturera colombiana cierra 2025 con resultados mixtos
La industria manufacturera colombiana mostró un comportamiento desigual al cierre del año 2025, según los datos más recientes del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). En diciembre, la producción real del sector experimentó una contracción del 0,6 por ciento en comparación con el mismo mes del año anterior, mientras que las ventas reales retrocedieron un 0,3 por ciento anual.
Resiliencia en el empleo industrial
El único indicador que se mantuvo en terreno positivo durante el último mes del año fue el empleo manufacturero, el cual registró un crecimiento del 0,7 por ciento anual. Este dato sugiere que, a pesar de la desaceleración en producción y ventas, las empresas del sector no realizaron ajustes masivos en su planta laboral, posiblemente anticipando una mejora en la demanda o priorizando la estabilidad operativa.
De las 39 actividades industriales que mide la encuesta del DANE, 24 registraron variaciones negativas en su producción real durante diciembre, restando en conjunto 3,1 puntos porcentuales a la variación total anual. Solo 15 subsectores mostraron crecimiento, aportando 2,5 puntos porcentuales, insuficientes para compensar la caída general.
Crecimiento anual moderado del 1,9%
Más allá del tropiezo de diciembre, el consolidado de todo el año 2025 deja un balance positivo para el sector manufacturero. Entre enero y diciembre, la producción real de la industria creció un 1,9 por ciento, lo que representa una recuperación gradual frente a años anteriores de mayor contracción.
En el acumulado anual, 21 de las 39 actividades industriales registraron variaciones positivas en producción, sumando 2,9 puntos porcentuales al resultado total, mientras que 18 subsectores restaron 1,0 punto porcentual. Este desempeño refleja un entorno de demanda aún contenido, costos elevados en algunos segmentos y un consumo que avanza con cautela.
Desempeño desigual por subsectores
Entre las ramas con mayores retrocesos durante diciembre aparecen industrias intensivas en insumos y bienes intermedios, como:
- Sustancias químicas básicas
- Productos metalúrgicos
- Algunas líneas de alimentos procesados
En contraste, otras actividades mostraron crecimientos significativos y contribuyeron positivamente al resultado agregado, destacándose:
- Fabricación de otros tipos de equipo de transporte
- Segmentos específicos de maquinaria y equipo
Contrastes regionales marcados
El comportamiento por departamentos evidenció disparidades significativas. En diciembre, 8 de los 14 dominios departamentales registraron variaciones negativas en producción, restando 2,1 puntos porcentuales al total nacional.
Bolívar, Atlántico y Boyacá estuvieron entre los territorios con mayores caídas anuales en producción durante el mes. En contraste, Antioquia y el grupo de "otros departamentos" aportaron positivamente al resultado nacional.
En el ámbito metropolitano, el área de Barranquilla fue la que más contribuyó negativamente a la variación anual de diciembre, con una caída del 6,9 por ciento en producción y un aporte negativo de 0,5 puntos porcentuales al total nacional. Por el contrario, el Valle de Aburrá mostró un comportamiento positivo, compensando parcialmente la contracción en otras regiones.
En el acumulado de todo el año 2025, el área metropolitana del Valle de Aburrá fue la que más contribuyó al crecimiento industrial, con una variación del 4,9 por ciento en producción y un aporte de 0,7 puntos porcentuales al total nacional del 1,9 por ciento.
Perspectivas para el sector
El crecimiento cercano al 2 por ciento anual refleja que el sector manufacturero colombiano continúa en un proceso de recuperación, aunque todavía lejos de ritmos robustos. La combinación de una producción que retrocede en el corto plazo pero avanza en el acumulado anual, junto con un empleo que mantiene resiliencia, sugiere un escenario de transición para la industria nacional.
Los datos del DANE confirman que el sector empresarial —uno de los principales termómetros del pulso económico colombiano— terminó el año con señales mixtas: desaceleración en producción y ventas, pero sin un deterioro evidente del mercado laboral industrial. Este panorama plantea desafíos y oportunidades para la política industrial en el año 2026.



