La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) impuso una sanción de $3.000 millones a Movistar por dificultar los procesos de portabilidad numérica de sus usuarios. Según la autoridad, el operador implementó un programa llamado “Bono Fidelización Prepago Siempre Conectado” que generaba una deuda ficticia de $1.500, impidiendo que los clientes cambiaran de operador.
La SIC detalló que entre el 4 de enero de 2021 y el 17 de febrero de 2023, Movistar ofrecía a usuarios prepago un bono de 10 minutos y 100 MB de WhatsApp por $1.500, que era condonado al final del mes si el cliente permanecía en el servicio. Sin embargo, al intentar la portabilidad, se les informaba que debían ese monto, bloqueando el cambio.
La autoridad calificó la práctica como una represalia comercial que distorsiona el mercado y vulnera el derecho de los usuarios a elegir libremente su operador. Movistar, por su parte, anunció que ejercerá su defensa mediante los recursos legales pertinentes.



