Bogotá atraviesa, según la visión de líderes empresariales, un momento decisivo para redefinir su desarrollo económico, urbano y cultural. Así quedó planteado en el IX Foro de Presidentes de la Fundación El Nogal, que en su edición 2026 reunió a más de 30 líderes bajo el lema ‘Cómo transformar a Colombia desde el sector empresarial’, con énfasis en la productividad y en las iniciativas que están redefiniendo la infraestructura urbana del país.
Desde hace más de dos décadas, este espacio —realizado en alianza con la Cámara de Comercio de Bogotá— se ha consolidado como un escenario de diálogo sobre el papel del sector privado en la transformación social y económica. Este año, el foco estuvo puesto en proyectos estratégicos que avanzan en la capital.
Proyectos clave para la ciudad
“Hace once años se inició el Foro de Presidentes en alianza con la Cámara de Comercio de Bogotá. Este año estamos haciendo énfasis en la productividad y en dos iniciativas muy grandes que se desarrollan en la ciudad: el Proyecto Nuevo Estadio, con el fin de incentivar el deporte y la actividad cultural, Aeropuerto y el Metro de Bogotá”, explicó Inés Elvira Roldán, directora de la Fundación Club El Nogal.
En ese contexto, el panel 'Infraestructura que transforma la ciudad y el país' reunió a María Araújo, Amalia Muñoz, Roberto Moreno, Natali Leal y Mauricio Hoyos, quienes analizaron el papel del Metro de Bogotá, el Aeropuerto El Dorado y el proyecto de transformación urbana alrededor del estadio Nemesio Camacho, entre otros desarrollos, en la evolución de las ciudades.
El proyecto del estadio: más que infraestructura
La intervención de Mauricio Hoyos, CEO de Sencia —concesionaria de la APP desarrollada con el Distrito—, se centró en el alcance del desarrollo en torno al estadio y su impacto en el turismo, el entretenimiento, la cultura y la proyección internacional de Bogotá. Desde su visión, la apuesta trasciende el concepto tradicional de infraestructura.
“Lo que estamos viendo en el Campín no es solamente una obra de infraestructura. Es, en esencia, una transformación de ciudad”, afirmó.
El proyecto contempla cerca de 17 hectáreas de renovación urbana en el corazón de Bogotá. Allí se desarrollará un ecosistema que integrará cultura, salud, gastronomía y comercio, con espacios como la nueva sede de la Filarmónica, servicios clínicos, restaurantes, zonas comerciales y espacio público.
“Cuando hablamos de esta alianza público-privada, hablamos de algo mucho más ambicioso que un estadio renovado. Hablamos de 17 hectáreas de renovación urbana en el corazón de Bogotá. Un ecosistema que integrará cultura, salud, gastronomía y comercio: la nueva sede de la Filarmónica, servicios clínicos, restaurantes, espacios públicos y zonas comerciales”, explicó Hoyos.
En esa misma línea, subrayó el alcance estructural del modelo. “Eso es lo verdaderamente virtuoso del modelo APP. No construye un activo. Construye ciudad”.
La iniciativa incluye un estadio multipropósito de estándar internacional con capacidad para más de 50.000 personas, el quinto auditorio filarmónico más grande del mundo y un pabellón para eventos de entre 7.000 y 10.000 asistentes, orientado a fortalecer el turismo de negocios. El estadio, sin embargo, representa menos del 30 % del proyecto. “Pero el estadio representa menos del 30% del proyecto. El valor está en todo el ecosistema”, enfatizó.
Para los empresarios, este desarrollo responde a una lógica global. “Y si uno mira las grandes capitales del mundo, hay un patrón claro: el desarrollo de infraestructura, el deporte y la cultura no van por caminos separados. Se convierten en el centro del entretenimiento y en motores de desarrollo económico”, sostuvo Hoyos.
Desde esa perspectiva, Bogotá tiene condiciones para dar un salto en su posicionamiento. “Desde Sencia creemos que Bogotá tiene todo para convertirse en el gran hub de entretenimiento de la región. Hoy ya somos una ciudad a la que llegan millones de viajeros, pero todavía no estamos capturando completamente esa oportunidad”, afirmó.
El diagnóstico también plantea un desafío frente a otras ciudades. “Medellín ha hecho una tarea extraordinaria en ese sentido. Bogotá recibe, pero aún no logra retener con la misma fuerza”, agregó.
El auge de la industria del entretenimiento respalda esta apuesta. “La industria del entretenimiento es una de las que más crece en el mundo”, señaló Hoyos, quien destacó que Colombia ya hace parte de la ruta de grandes artistas internacionales y cuenta con una agenda cultural cada vez más robusta. “Hay una parrilla cultural lista. Lo que faltaba era la infraestructura y la experiencia”.
Las cifras del propio estadio evidencian ese potencial. “Cuando asumimos la operación del estadio, el Campín estaba en el puesto 17 en la región en afluencia. El año pasado terminamos en el segundo lugar, solo detrás de São Paulo. Eso demuestra que Bogotá puede jugar en las grandes ligas del entretenimiento”, aseguró.
En ese camino, el proyecto busca consolidar alianzas para atraer producciones internacionales de alto nivel y articularse con escenarios existentes. “El Movistar Arena es un aliado clave dentro del ecosistema y ya posiciona a Bogotá como referente”, indicó.
La ambición del proyecto va más allá de lo local. “Estamos hablando de uno de los proyectos de entretenimiento más influyentes del mundo hoy. Y que esté ocurriendo en Bogotá es una oportunidad para reposicionar la ciudad en el mapa global”, afirmó Hoyos.
El desarrollo contempla una inversión de 780 millones de dólares y ha sido estructurado durante más de ocho años, logrando articular actores públicos y privados en un entorno desafiante. “No fue fácil. Tocamos muchas puertas. Convencimos. Persistimos”, relató.
Entre los retos, mencionó los tiempos, los cambios de administración y la coordinación entre lo público y lo privado. Aun así, destacó el respaldo del sector financiero. “La participación de Grupo Aval es una señal de confianza en el país”.
Para los empresarios, el valor de este proyecto se potencia en conjunto con otras grandes apuestas en marcha. “Hoy Bogotá vive un momento único. No es un proyecto aislado. Es una suma de proyectos que están transformando la ciudad”, afirmó Hoyos.
Metro y aeropuerto: piezas clave
En esa lógica, el Metro de Bogotá y la modernización del Aeropuerto El Dorado se consolidan como piezas clave para mejorar la movilidad, la conectividad y la competitividad de la capital.
Además del estadio y el auditorio, el complejo busca posicionar a Bogotá en el circuito internacional de eventos culturales y de negocios. “Vamos a tener el quinto auditorio sinfónico más grande del mundo. Un ícono arquitectónico y cultural que marcará un antes y un después para la ciudad. Será la casa de la Filarmónica y una plataforma para posicionar a Bogotá en el circuito global”, señaló.
El estadio, que mantendrá el nombre Nemesio Camacho, está diseñado para ofrecer experiencias diferenciales y convertirse en el más moderno de América Latina.
Se trata, según los empresarios, de una apuesta de largo plazo. “Este proyecto no depende de ciclos políticos. Es infraestructura de largo plazo”.
Y, a diferencia de otras iniciativas, ya muestra avances concretos. “Ya hay movimiento de tierra. Ya hay obra. Ya hay maquinaria. Estamos en proceso de licencias finales, pero el proyecto ya es una realidad. Esto no es una promesa”.
La conclusión, compartida por los líderes empresariales en el foro, apunta a una transformación estructural de la ciudad. “No competimos entre proyectos. Construimos una nueva Bogotá”, dijo Hoyos.
En últimas, la apuesta se resume en un cambio de narrativa para la capital. “Esto no es un estadio. Es la oportunidad de que Bogotá deje de ser una ciudad de paso y se convierta en un destino de experiencias”.



