Redes sociales salvan emprendimiento cafetero que apoya a pequeños productores desde Bogotá
En un giro sorprendente, las redes sociales se convirtieron en el salvavidas de Vozz, el emprendimiento cafetero de César Mejía Restrepo que estaba al borde del cierre en Bogotá. El empresario utilizó plataformas digitales para pedir ayuda a sus seguidores, logrando una viralización que mantuvo a flote su negocio dedicado a democratizar el café de especialidad en Colombia.
El nacimiento de un modelo innovador
Vozz surgió de una necesidad evidente en el mercado colombiano: democratizar el acceso al café de especialidad. "Durante años trabajé en el mundo del café y entendí que la mayor parte del café de especialidad se exporta", explicó Mejía Restrepo. "Muy poco se queda en el país y, cuando se queda, suele ser costoso".
El emprendedor identificó que no todos los colombianos pueden pagar entre 9.000 y 15.000 pesos por una taza de café de calidad, por lo que diseñó un modelo que permite acceder a café de especialidad a precios justos, tanto para consumo inmediato como para llevar a casa.
Características únicas del modelo Vozz
Lo que diferencia a Vozz de las cafeterías tradicionales es su enfoque ágil tipo "to go", que permite operaciones más livianas y costos reducidos. Pero su innovación más destacada es ser el primer dispensario de café de especialidad a granel en Colombia.
"En otros productos existen los graneles, pero en café de especialidad con distintos caficultores y marcas, no", destacó el fundador. "Aquí el cliente puede escoger exactamente la cantidad que quiere llevar y de qué región. Eso le devuelve poder de decisión al consumidor".
El impacto de la viralización
La respuesta en redes sociales fue abrumadora. "Ha sido una ola enorme de apoyo", relató Mejía Restrepo. "Colombia se solidarizó y el video todavía lo siguen compartiendo. Gracias a eso hoy puedo decir que la historia es diferente".
Las ventas experimentaron un repunte significativo, con especial éxito en bebidas de la casa como el capuchino de pistacho y el de piña colada, además del café americano y el café a granel. Sin embargo, el emprendedor reconoce que su mayor reto es convertir ese impulso inicial en un apoyo sostenido.
Apoyo a los caficultores colombianos
Uno de los pilares fundamentales de Vozz es su compromiso con los productores locales. "Mi meta es convertirme en una vitrina para ellos", afirmó Mejía Restrepo. "Hoy todavía estamos creciendo y no puedo comprarle a los más pequeños, pero a medida que el modelo se fortalezca, podré trabajar con productores de alta calidad que no tienen grandes canales de distribución".
El modelo busca ser un puente entre caficultores y consumidores: para el cliente, funciona como un filtro experto que selecciona lo mejor; para el productor, como una cadena de distribución que le da visibilidad.
Componente social y visión de país
Para el fundador de Vozz, el emprendimiento trasciende lo comercial. "Creo que como país tenemos un reto grande: apoyar más a las marcas emergentes y a los emprendimientos", reflexionó. "A veces es cuestión de darnos la oportunidad de probar algo nuevo".
Mejía Restrepo enfatizó que construir empresa no es solo generar ingresos: "Es pagar impuestos, generar empleo y transformar cultura. Eso también es construir país". Además, destacó que el café, como insignia colombiana a nivel mundial, puede servir para regenerar tierras y fortalecer procesos sociales en el campo.
Planes de expansión y estrategias futuras
El emprendimiento está fortaleciendo su línea corporativa, ofreciendo café para oficinas y personalizando regalos empresariales con códigos QR, videos o portales que permiten interacción con la marca. "No es solo recibir una bolsa de café, sino generar una experiencia", explicó el empresario.
En cuanto a expansión, Vozz busca crecer en puntos físicos. "Necesitamos expandirnos rápido", afirmó Mejía Restrepo. "En este momento no lo veo tanto por franquicias, sino por inversionistas. Me gustaría encontrar un socio que nos permita abrir en ciudades como Medellín y luego, en el mediano plazo, pensar en expansión internacional".
Lecciones de un emprendedor resiliente
La experiencia deja un mensaje claro para otros emprendedores: "Cuando hacemos las cosas bien y el modelo está bien pensado, vale la pena solidarizarnos", concluyó Mejía Restrepo. "Esto no fue solo un momento viral. Es un proceso. Y quiero mostrar que, cuando nos conectamos con personas reales y validamos modelos de negocio con propósito, podemos generar cambios reales como sociedad".