Plataformas digitales como Temu y Shein sacuden el comercio textil tradicional en Colombia
La llegada masiva de plataformas de comercio electrónico como Temu y Shein está generando una transformación acelerada en el sector de la ropa en Colombia, impactando de manera particular a los comerciantes tradicionales que operan en zonas emblemáticas como San Victorino, en el corazón de Bogotá. Este fenómeno digital está reconfigurando los hábitos de consumo y obligando a un replanteamiento profundo en las estrategias comerciales del sector.
Caída dramática en las ventas mayoristas y afectación de la cadena productiva
Según reportes del sector, la comercialización de prendas al por mayor ha experimentado una disminución superior al 35%, un dato alarmante que refleja el cambio estructural que está viviendo la industria. Yansen Estupiñán, líder del sector y vocero del centro comercial Neos, explicó en declaraciones a medios que este impacto no se limita únicamente a los comerciantes minoristas, sino que se extiende a toda la cadena productiva, afectando directamente a confeccionistas, talleres familiares y pequeñas empresas que dependen de este ecosistema.
"Si el mayorista no compra, nosotros no producimos. Y si no producimos, se afecta toda la cadena", señaló Estupiñán, destacando la interdependencia que caracteriza al sector textil colombiano. Esta situación ha dejado a numerosos distribuidores regionales sin mercado viable, forzándolos en muchos casos a buscar alternativas económicas diferentes ante la desaparición progresiva de sus compradores tradicionales.
Transformación del modelo tradicional de distribución
Durante décadas, el comercio textil en Colombia funcionó bajo un esquema bien establecido: comerciantes de diversas regiones del país viajaban regularmente a Bogotá para abastecerse de mercancía en puntos como San Victorino, para luego revender estos productos en sus ciudades de origen. Sin embargo, este modelo está perdiendo vigencia de manera acelerada.
Estupiñán detalló que muchos de estos compradores regionales han dejado de realizar estos viajes porque sus clientes finales están siendo atendidos directamente por las plataformas digitales. "Hoy muchos de ellos ya no están viniendo porque sus clientes finales están siendo atendidos directamente por plataformas digitales", explicó el vocero, subrayando cómo la intermediación tradicional está siendo desplazada por la conexión directa entre productor global y consumidor local.
Competencia en condiciones desiguales y penetración en mercados regionales
Uno de los aspectos más preocupantes para los comerciantes establecidos es lo que perciben como una competencia en condiciones desiguales. Mientras los negocios formales deben cumplir con obligaciones tributarias como IVA, renta e ICA, las plataformas digitales internacionales logran llegar al consumidor final sin asumir necesariamente las mismas cargas fiscales, lo que les permite ofrecer precios considerablemente más bajos.
Además, la fuerte inversión en publicidad digital de estas plataformas les ha permitido penetrar incluso en municipios pequeños y zonas rurales, rompiendo la lógica geográfica tradicional del comercio. Esta expansión agresiva está redefiniendo el mapa comercial del país y generando preocupación entre los actores locales que ven cómo sus mercados históricos se reducen progresivamente.
Reinvención forzada y adaptación al nuevo escenario digital
Aunque muchos vendedores tradicionales insisten en que estas aplicaciones no representan una competencia directa por la diferencia en calidad y tipo de productos, reconocen que han cambiado irreversiblemente el comportamiento de los consumidores colombianos. Esta transformación obliga a los comerciantes a reinventar sus modelos de negocio, explorar nuevas estrategias de venta y fortalecer sus propuestas de valor para no perder más clientes en este escenario cada vez más competitivo.
El caso de San Victorino se ha convertido en un símbolo de esta transición compleja que vive el comercio textil colombiano, donde la globalización digital choca con estructuras comerciales tradicionales, generando desafíos significativos pero también oportunidades para aquellos capaces de adaptarse a las nuevas realidades del mercado.



