Durante el IV Encuentro de Infraestructura, organizado por la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN), se llevó a cabo el panel titulado “Contribución de la infraestructura al cierre de brechas y la creación de bienestar”. En este espacio participaron María Consuelo Araújo, presidenta de la CCI; Marcela Meléndez, directora ejecutiva de Fedesarrollo; y María Fernanda Gómez, directora de contratación y asesora del Grupo Bicentenario.
Rendimiento social de los proyectos
María Consuelo Araújo se refirió a la tasa de rendimiento social de los proyectos y mencionó dos iniciativas en Bogotá en las que la FDN participó activamente en su estructuración e innovación. El objetivo era encontrar alternativas frente a la situación fiscal que atraviesa Colombia y que enfrentará el próximo gobierno.
“Las necesidades sociales no solamente ocurren en términos regionales, sino también en las ciudades y sus periferias. Uno de los casos en los que participó la FDN fue TransMiCable, la primera experiencia en movilidad eléctrica. Ahí comienzan los beneficios sociales del proyecto, con la reducción de emisiones en una localidad altamente contaminada como Ciudad Bolívar”, afirmó.
La lideresa gremial aseguró que la inversión en el proyecto permitió beneficiar de manera significativa a las localidades, mediante el ahorro en tiempos de desplazamiento y la mejora en la calidad de la prestación del servicio.
Dimensiones del bienestar
Marcela Meléndez, directora de Fedesarrollo, aseguró que existen múltiples dimensiones del bienestar. “Me queda sonando la idea de que hay inversión en infraestructura que no tiene efecto sobre el desarrollo. La conversación debe comenzar por ahí”, afirmó.
La economista explicó que una primera dimensión del bienestar está relacionada con la infraestructura necesaria para impulsar la actividad productiva y el crecimiento económico. “Colombia es un país que crece mal, con un crecimiento promedio mediocre que no alcanza para invertir en desarrollo. La mejor política para reducir la pobreza y la desigualdad es poner a crecer la economía y hacer inversiones en productividad”, señaló.
“Hay que pensar cuáles son las conexiones críticas que nos hacen falta. Tenemos unas vías primarias que han hecho el esfuerzo de conectar a las ciudades con los puertos entre sí, pero grandes desconexiones persisten”, agregó.
Asimismo, destacó el esfuerzo de iniciativa privada en Puerto Antioquia, con ayuda del FND. “Esta terminal tiene el potencial de ponerle una competencia interesante a los otros grandes puertos del país, que beneficiaría en costos el tránsito de mercancías a los mercados internacionales”, dijo.
Recursos concesionales
María Fernanda Gómez, directora de contratación y asesora del Grupo Bicentenario, explicó que para la entidad es determinante para el cierre de brechas el uso de recursos concesionales. “Esos recursos permiten precisamente que se obtengan periodos de créditos más largos, condiciones más favorables, tasas más favorables, garantías, periodos de gracias para materializar todas estas obras necesarias para que Colombia alcance unos niveles de mayor desarrollo”, dijo.



