Volare Mare en Cartagena: 11 años de un proyecto inmobiliario fallido que dejó cientos de familias sin su isla artificial
Volare Mare: 11 años de proyecto fallido en Cartagena

Volare Mare: Once años de promesas incumplidas en Cartagena

El proyecto inmobiliario Volare Mare, que prometía transformar el paisaje del Caribe colombiano con una innovadora isla artificial en Cartagena, cumple once años convertido en uno de los fracasos más dramáticos del sector en la región. Cientos de familias que invirtieron sus ahorros de vida continúan esperando las viviendas que les fueron prometidas, mientras el desarrollo enfrenta realidades operativas cada vez más complejas.

Un panorama de contrastes y frustraciones

Según el informe periódico del Fideicomiso correspondiente al 31 de enero de 2026, al cual tuvo acceso EL TIEMPO, el proyecto presenta una situación marcada por contrastes preocupantes. Mientras la Etapa I avanza en un lento proceso de escrituración, las etapas 3, 4 y 5 han sido declaradas fallidas, obligando a la devolución de recursos a los inversionistas.

"Invertí una cuota inicial de 120 millones de pesos en el 2015, ahora la fiduciaria central dice que son 114, y no he visto ni plata ni apartamento", señala Isabel Vergara, una de las cientos de compradoras frustradas que, después de más de una década, no ha recibido ni su vivienda ni su dinero.

Avances físicos que no convencen

El reporte técnico es contundente respecto al avance de la obra. A pesar de que las Etapas I y II cuentan con recursos liberados desde 2017 y 2018 respectivamente, el progreso físico reportado tras la visita de obra del 13 de enero de 2026 muestra una variación casi nula frente a periodos anteriores.

Los números revelan una realidad preocupante:

  • Etapa I: Se han girado $53.797 millones (49% del presupuesto proyectado), pero el avance real de obra se sitúa en apenas 50,07%.
  • Etapa II: Los giros ascienden a $23.321 millones (29% del presupuesto), con un avance físico de solo 22,69%.

El documento señala claramente que "el avance en obra sigue sin ser representativo por la magnitud del proyecto", calificando los trabajos actuales como labores que no alteran significativamente los valores de construcción.

El peso financiero que amenaza el proyecto

Uno de los puntos más sensibles del informe es el estado financiero del patrimonio autónomo. Aunque originalmente se aprobó un crédito con Coltefinanciera S.A. por $20.000 millones en octubre de 2022, la deuda a capital al cierre de enero de 2026 ya asciende a $24.815.827.692.

Este incremento obedece a conceptos de renegociación e intereses financieros acumulados. Hasta la fecha, solo han ingresado al fideicomiso $5.000 millones de dicho préstamo, lo que plantea interrogantes serios sobre el flujo de caja futuro para cubrir el 50% de la obra restante en la Etapa I y el casi 78% pendiente en la Etapa II.

La constructora bajo la lupa

Bajo la supervisión de la Superintendencia Financiera de Colombia, el informe revela que la constructora responsable, Altium Desarrollo Inmobiliario S.A.S., suma una deuda bancaria que continúa escalando mientras el avance físico parece haberse estancado en la fase de acabados y urbanismo.

"Altium se está declarando en quiebra, no tienen dinero, y la fiduciaria ordena que hagan una liquidación judicial... es la estocada final al proyecto", agrega Vergara, quien también denuncia que "les han mentido con supuestos inversionistas de China y Dubai".

Escrituración a cuentagotas y advertencias

En el frente comercial, hay noticias agridulces para los propietarios. Aunque el Reglamento de Propiedad Horizontal de la Etapa I se constituyó a finales de 2022, el proceso de escrituración avanza con extrema lentitud. De las 576 unidades que conforman la primera fase, solo se han escriturado 113 unidades (apenas el 19,6%) hasta el 31 de enero de 2026.

La Fiduciaria Central S.A. ha sido enfática en recordar que es la única entidad facultada para recibir recursos, advirtiendo que cualquier dinero entregado directamente al constructor corre el riesgo de no ser reconocido para la escrituración, no poder ser devuelto en caso de desistimiento y, lo más grave, afectar el flujo de caja de la obra.

Un sueño que se desvanece

Volare Mare, con sus conjuntos para vivienda y oferta turística, prometía transformar la arquitectura en el Caribe apostándole a una suerte de 'Dubái en Cartagena'. El concepto innovador de una isla artificial en el corregimiento de Punta Canoa, en la vía al Mar -el corredor con mayor proyección urbanística de la nación para estratos altos- atrajo inmediatamente la atención de cientos de inversionistas.

Sin embargo, el sueño de un complejo integral de cinco etapas se ha reducido significativamente. El informe confirma que el Fideicomitente Constructor no logró acreditar el punto de equilibrio para las etapas 3 y 5, mientras que la Etapa 4 ni siquiera llegó a la fase de promoción comercial.

"De la acción de grupo que elevamos varios compradores, muy pocas personas han recuperado la plata, entre ellas a una señora que tenía un hijo muy enfermo, pero le quitaron el 10 por ciento", señala Isabel Vergara.

Mientras la constructora intenta reorganizar a su personal administrativo y técnico tras el inicio de año, cientos de compradores en Cartagena y el resto del país permanecen atentos a que el 'vuelo' de Volare Mare finalmente tome altura y no se quede en un ambicioso proyecto más a medio construir. EL TIEMPO buscó hablar con la constructora pero no hubo respuesta.