La transición hacia los vehículos eléctricos en Colombia y el mundo se fundamenta en una cifra clave: la eficiencia energética. Según datos del sector, estos automóviles logran aprovechar más del 90 % de la energía para desplazarse, mientras que los motores a gasolina y diésel apenas alcanzan entre el 30 % y el 35 %. Esta diferencia técnica, destacada por compañías como BYD Colombia, se ha convertido en uno de los principales argumentos para impulsar la electrificación del transporte, especialmente en flotas públicas y privadas.
La cifra que marca la diferencia
De acuerdo con información divulgada por BYD Colombia, la eficiencia energética de los vehículos eléctricos supera el 90 %, en contraste con los niveles significativamente más bajos de los motores de combustión interna. Esto implica que la mayor parte de la energía consumida se traduce directamente en movimiento, reduciendo las pérdidas en forma de calor o fricción. Esta brecha técnica también se refleja en los costos operativos. Cifras del Ministerio de Minas y Energía de Colombia indican que un vehículo a gasolina puede costar cerca de 364 pesos por kilómetro recorrido, mientras que uno eléctrico se ubica entre 130 y 180 pesos por kilómetro, lo que representa una reducción de hasta el 60 % en el costo por distancia recorrida.
Importancia de la eficiencia energética en el transporte
El transporte es uno de los sectores con mayor consumo energético y emisiones en las ciudades. En este contexto, la electrificación se presenta como una estrategia para mejorar el uso de la energía disponible. Según voceros de BYD Colombia, esta tecnología permite reducir pérdidas energéticas en la operación diaria, disminuir emisiones de CO2 y material particulado, reducir el ruido en entornos urbanos y disminuir la dependencia de combustibles fósiles. Además, los vehículos eléctricos pueden integrarse con fuentes renovables como la energía solar o eólica, lo que amplía su impacto dentro del sistema energético.
Avances en ciudades colombianas
En ciudades como Bogotá, Medellín y Cali, la electrificación del transporte público y empresarial ya está en marcha. Operadores han reportado menores costos operativos y mayor estabilidad en el gasto, especialmente frente a la volatilidad de los combustibles. Juan Pablo Molano Grautoff, gerente comercial de BYD Colombia, explicó que la compañía trabaja bajo un modelo de integración que incluye baterías, motores y sistemas de gestión energética. Entre estos desarrollos se encuentra la tecnología Blade Battery, orientada a mejorar la seguridad y la eficiencia del almacenamiento de energía. A esto se suman soluciones como los sistemas BESS (almacenamiento de energía en baterías), que permiten respaldar redes eléctricas y optimizar el consumo en diferentes aplicaciones.
Costos de mantenimiento
Además de la eficiencia energética, el costo total de propiedad se ha convertido en un elemento determinante. Estudios de entidades como la Agencia Internacional de Energía y BloombergNEF señalan que los carros eléctricos pueden reducir entre un 25 % y 40 % los costos de mantenimiento frente a los de combustión. Esto se explica porque eliminan componentes tradicionales como cambios de aceite, sistemas de escape, embragues y transmisiones complejas. En Colombia, el contexto energético también favorece esta transición. Según el operador XM, más del 65 % de la generación eléctrica proviene de fuentes hídricas, lo que reduce el impacto ambiental de la electrificación.
Crecimiento del parque automotor eléctrico
Al cierre de 2025, el país superó los 75.000 vehículos eléctricos en circulación, de acuerdo con registros del RUNT y reportes de gremios como la ANDI. Para Juan Carlos López, gerente general de Deepal en Colombia, el análisis ya no se centra únicamente en el precio de compra, sino en variables como energía, mantenimiento y estabilidad frente a los precios del petróleo. La eficiencia energética y los menores costos operativos son factores que continúan impulsando la adopción de esta tecnología en el país.



