Inflación en Colombia dispara ansiedad y estrés financiero en hogares, según expertos
El incremento sostenido en los precios de bienes y servicios básicos en Colombia no solo ha afectado la economía doméstica, sino que también está generando un aumento significativo en los niveles de ansiedad y estrés financiero entre la población. Colombia cerró el año 2025 con una inflación del 5,1%, según datos oficiales del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), una cifra que continúa por encima de la meta establecida por el Banco de la República.
Impacto emocional del estrés financiero
De acuerdo con especialistas en psicología y economía, este contexto económico adverso tiene profundas implicaciones en la salud mental de los colombianos. La dificultad creciente para cubrir gastos básicos, cumplir con obligaciones financieras o mantener el nivel de vida genera un estado de tensión constante que puede derivar en trastornos de ansiedad, síntomas depresivos y alteraciones significativas del sueño.
Una investigación publicada en la Revista Médica de la Universidad de La Sabana revela datos alarmantes: las personas en situación de pobreza tienen un 50% más de probabilidades de desarrollar trastornos mentales en comparación con quienes no enfrentan esta condición económica desfavorable.
"A diferencia de otros tipos de ansiedad, el estrés financiero tiene un origen concreto y persistente, relacionado directamente con presiones económicas diarias que no desaparecen", explica Verónica Aliaga, psicóloga clínica y vocera de Adipa.
Grupos poblacionales más afectados
Este fenómeno impacta de forma diferenciada a distintos grupos poblacionales:
- Mujeres: El impacto se amplifica debido a que, además de las tensiones económicas, suelen asumir responsabilidades relacionadas con la gestión del hogar y el cuidado familiar.
- Adultos mayores: Para quienes dependen de ingresos fijos, el aumento del costo de vida genera preocupaciones profundas sobre la pérdida de autonomía y calidad de vida.
- Poblaciones vulnerables: En estos grupos, el estrés financiero adquiere un carácter estructural, ya que la preocupación se centra en garantizar necesidades básicas como alimentación, vivienda y acceso a servicios esenciales.
"Las personas que ya enfrentan desigualdades estructurales experimentan un impacto emocional más intenso, porque cuentan con menos recursos para afrontar la incertidumbre económica", añade la especialista Aliaga.
Efectos en la dinámica familiar y salud mental
Dentro de los hogares colombianos, esta presión económica constante se manifiesta de múltiples formas:
- Irritabilidad y conflictos frecuentes entre miembros de la familia
- Sentimientos persistentes de culpa o frustración
- Sensación de pérdida de control sobre el futuro económico
- Deterioro progresivo en las relaciones personales
Entre los principales indicadores de que el estrés financiero está afectando la salud mental se encuentran:
- Dificultades persistentes para conciliar el sueño o mantenerlo
- Pensamientos recurrentes y obsesivos sobre el dinero
- Problemas significativos de concentración en el trabajo o estudios
- Agotamiento mental constante y fatiga emocional
- Irritabilidad elevada y cambios de humor frecuentes
Recomendaciones de expertos
Cuando estos síntomas comienzan a interferir en la vida diaria o en las relaciones personales, los expertos recomiendan buscar apoyo profesional especializado. "El problema fundamental no es solo el dinero en sí mismo, sino la sensación prolongada de inseguridad y falta de control sobre el futuro económico personal y familiar", concluye la psicóloga Verónica Aliaga.
La presión económica generada por el aumento de precios en alimentos, vivienda y servicios esenciales continúa siendo un factor determinante en el bienestar emocional de los colombianos, especialmente en aquellos grupos que enfrentan mayores vulnerabilidades socioeconómicas.



