Transformación en el consumo de pasabocas marca nueva realidad alimentaria en Colombia
Mientras el sector lácteo enfrenta desafíos en el país, un análisis detallado replicado por Alquería revela cómo el crecimiento del consumo de pasabocas está redefiniendo los hábitos alimenticios de los colombianos. Este cambio representa una evolución significativa en cómo la población se alimenta diariamente.
Un mercado que supera los 15 billones de pesos
Estimaciones de firmas especializadas ubican el mercado de pasabocas en Colombia en más de 15 billones de pesos, una categoría que abarca segmentos dulces, salados y opciones percibidas como más saludables. Este comportamiento refleja jornadas más móviles y consumidores que priorizan productos prácticos, listos para consumir y fáciles de transportar.
El cambio en los hábitos no implica la desaparición de categorías tradicionales, sino su transformación adaptativa. Los alimentos que antes se consumían principalmente en el desayuno o en el hogar ahora aparecen en nuevos momentos del día, como la media mañana escolar, las pausas universitarias o la jornada laboral.
Respuesta industrial a nuevas demandas
La industria de alimentos ha respondido estratégicamente ampliando:
- Formatos individuales y porciones listas para consumir
- Combinaciones que permiten comer sin preparación previa
- Propuestas que trascienden el público infantil hacia jóvenes y adultos
Lo que comenzó como una oferta dirigida principalmente a niños se ha extendido hacia segmentos más amplios, consolidando los pasabocas o 'snacks' como una categoría transversal dentro del mercado alimentario colombiano.
Innovación en presentaciones y formatos
Dentro de esta tendencia evolutiva, los productos con base láctea han desarrollado presentaciones más prácticas, combinadas con cereales, galletas u otros ingredientes, para adaptarse a rutinas más fragmentadas y a la necesidad de consumir en movimiento.
En Colombia, esta evolución se materializa en propuestas como AlqueMIX, pasabocas desarrollado por Alquería dentro de su portafolio de alimentos, que combina una base cremosa con ingredientes adicionales en un formato portátil listo para consumir en distintos momentos del día.
Factores clave del cambio en el consumo
De acuerdo con el reporte de Alquería sobre el cambio de consumo de pasabocas en Colombia, existen varias claves fundamentales para entender los nuevos hábitos:
- Consumo en movimiento: El formato individual permite transportarlos fácilmente y consumirlos en trayectos, descansos escolares o pausas laborales sin preparación previa.
- Nuevos momentos de consumo: Los alimentos ya no se concentran solo en las comidas principales y se integran en media mañana, merienda o pausas durante el día.
- Mezcla de ingredientes y formatos: La combinación de distintas texturas y sabores amplía el atractivo frente a productos tradicionales.
- Diseño pensado para la conveniencia: Empaques fáciles de abrir, porciones individuales y productos listos para consumir responden a jornadas cada vez más dinámicas.
- Expansión en canales de compra: La mayor presencia en supermercados, tiendas de barrio y formatos de cercanía facilita el acceso y aumenta la frecuencia de consumo.
Impacto empresarial y cadena de valor
Alquería opera como empresa colombiana de alimentos con marcas reconocidas como Freskaleche, Quesos Del Vecchio, AlqueMix, AvenaPro y Vitad, articulando una cadena de abastecimiento que integra miles de productores y más de 328 millones de litros de materia prima al año. Esta estructura exige innovación constante en formatos, presentaciones y soluciones de consumo adaptadas a las nuevas realidades del mercado.
El crecimiento de los snacks responde directamente a consumidores que priorizan conveniencia, porciones individuales y facilidad de consumo. Los empaques más fáciles de manejar, los productos que no requieren preparación y la posibilidad de consumirlos fuera del hogar explican por qué esta categoría gana participación dentro del mercado de alimentos nacional.
Además, la innovación en sabores, mezclas y presentaciones ha ampliado considerablemente el atractivo de los productos portátiles, que ya no se limitan a resolver un momento de alimentación específico, sino que se integran fluidamente a distintos espacios del día, desde la lonchera escolar hasta la jornada laboral completa.



