La decisión entre perro y gato: más que una preferencia personal
En Colombia, una tendencia social marcada muestra cómo las mascotas están ganando terreno en los hogares mientras la natalidad humana disminuye. Según datos del Departamento Nacional de Estadística (DANE), el 67% de las familias colombianas, equivalente a aproximadamente 4,4 millones de hogares, convive con al menos un animal de compañía.
El panorama nacional de tenencia de mascotas
Dentro de este significativo porcentaje, las estadísticas revelan que el 49% de estos hogares tiene perros, mientras que el 38% comparte su espacio con gatos. Lo interesante es que muchas familias han optado por convertirse en hogares multiespecie, acogiendo tanto caninos como felinos bajo un mismo techo.
En Bogotá, esta tendencia se acentúa aún más: el 65,8% de las viviendas capitalinas tienen perros y el 43,7% cuentan con gatos, confirmando el crecimiento de las familias que integran diferentes especies animales.
Contraste demográfico: menos nacimientos, más mascotas
Este aumento en la tenencia de animales domésticos contrasta notablemente con la disminución de la natalidad en el país. El DANE reportó para 2025 un descenso del 6,6% en los nacimientos, con 243.870 registrados frente a los 261.029 de 2024. Este fenómeno demográfico coincide con el interés creciente de muchas personas por incluir animales de compañía en sus proyectos de vida, priorizando la convivencia con mascotas sobre la expansión familiar tradicional.
La realidad económica de tener una mascota
Al momento de decidir entre perro o gato, el aspecto financiero resulta determinante. Según estudios de Euromonitor, en 2026 las familias colombianas podrían invertir hasta 6,1 billones de pesos en el cuidado de sus animales domésticos.
Las cifras de Kantar Ibope Media profundizan en esta realidad:
- El 28% de los dueños de mascotas gasta entre $190.000 y $374.000 mensuales
- Un 17% destina entre $560.000 y $745.000 cada mes
Estos números reflejan la importancia de planificar cuidadosamente el presupuesto familiar antes de adoptar cualquier animal.
Recomendaciones expertas para una adopción responsable
Héctor Carmona, educador canino y experto en comportamiento animal, insiste en la necesidad de hacer cálculos detallados antes de tomar la decisión de adoptar. Según explica, es fundamental considerar todos los costos asociados:
- Alimentación: "De qué tipo de comida le voy a dar, cuánto me puede salir la comida al mes"
- Atención veterinaria: "Una visita al veterinario al menos cada seis meses"
- Emergencias médicas: Prever gastos inesperados por enfermedades o accidentes
Carmona advierte especialmente sobre la responsabilidad económica y emocional que implica un perro, señalando que muchas personas abandonan el proceso cuando el animal enferma: "No es que tenga que tener millones, pero tener de dónde voy a sacar si de pronto mi mascota se enferma", recordando que los animales pueden presentar enfermedades complejas desde edades tempranas.
Consideraciones prácticas según la especie
Para quienes eligen perros
El educador canino recomienda evaluar múltiples factores antes de adoptar un can:
- Tamaño y raza: Adaptados al espacio disponible
- Edad: Cachorros requieren más atención que adultos
- Espacio seguro: Crear un área específica para el animal en el hogar
"Es importante que el animal tenga un espacio... esta va a ser tu habitación", explica Carmona, destacando que esto ayuda al perro a gestionar mejor situaciones como visitas, ruidos fuertes o reuniones familiares, favoreciendo un entorno más tranquilo para todos.
Para quienes prefieren gatos
En contraste, los felinos presentan características diferentes que los hacen ideales para ciertos estilos de vida:
- Mayor independencia: "Los gatos son más independientes y a veces no necesitan de tanta tutoría como un perro"
- Adaptación a rutinas ocupadas: No demandan salidas constantes al exterior
- Facilidad de enriquecimiento ambiental: Es más sencillo crear un entorno estimulante dentro del hogar
Esta independencia felina los convierte en una alternativa práctica para personas con agendas apretadas o espacios reducidos, aunque siempre requieren compromiso y cuidados específicos.
El proceso de adaptación y acompañamiento
Carmona enfatiza la importancia del acompañamiento humano durante todo el proceso de adaptación, especialmente durante los primeros días. Recomienda observar cuidadosamente al animal y buscar asesoría profesional cuando sea necesario, pues cada caso presenta particularidades únicas.
La elección final entre perro o gato debe considerar no solo las preferencias personales, sino una evaluación realista del tiempo disponible, el espacio físico, la capacidad económica y el compromiso a largo plazo que implica compartir la vida con un ser vivo dependiente.



