En medio de la transformación de los modelos laborales impulsada por la digitalización y la inteligencia artificial, la presencialidad sigue ocupando un lugar relevante dentro de las empresas colombianas. Un estudio realizado por WeWork encontró que siete de cada diez trabajadores consideran que asistir a la oficina fortalece la integración de los equipos, en un contexto donde las compañías continúan ajustando sus esquemas de trabajo entre la flexibilidad y el regreso gradual a los espacios físicos.
La oficina recupera espacio en la dinámica laboral
Entre los principales hallazgos del estudio, el 69 % de los encuestados aseguró que la presencialidad mejora la integración de los equipos de trabajo, mientras que el 60 % señaló que favorece las relaciones interpersonales. Además, el 52 % indicó que asistir a la oficina permite una comunicación más directa con compañeros y líderes. Los resultados muestran un cambio en la percepción del trabajo presencial frente a años anteriores, cuando la conversación se centraba en esquemas rígidos y supervisión constante. Ahora, la asistencia a la oficina aparece vinculada a experiencias de colaboración y construcción de cultura organizacional.
“El trabajo evolucionó, pero las personas siguen necesitando espacios para conectar, construir confianza y generar ideas en conjunto. Hoy la oficina ya no es únicamente un lugar para cumplir horarios; es un punto de encuentro que fortalece la cultura de las organizaciones y potencia la colaboración entre equipos”, afirmó Claudio Hidalgo, presidente de WeWork para Latinoamérica.
Aunque el trabajo remoto se consolidó durante los últimos años, el estudio evidencia que el regreso gradual a la presencialidad ya se refleja en las dinámicas de contratación y operación de las compañías. Actualmente, el 48 % de los participantes afirmó trabajar bajo un esquema completamente presencial, una cifra que representa un incremento frente a periodos anteriores.
El modelo híbrido sigue siendo el preferido
Pese al crecimiento de la presencialidad, los esquemas híbridos continúan siendo los más valorados por los trabajadores de la región. El 54 % de las personas encuestadas manifestó preferir modelos que combinen trabajo remoto y asistencia a la oficina, especialmente aquellos que requieren presencia entre uno y dos días por semana. La investigación señala que este modelo responde a una búsqueda de equilibrio entre flexibilidad, productividad y bienestar personal. En ese contexto, las empresas también comenzaron a replantear la forma en que diseñan sus espacios de trabajo para adaptarse a nuevas necesidades operativas y de colaboración.
Según el informe, los trabajadores esperan oficinas con áreas más funcionales y flexibles, orientadas tanto a reuniones y trabajo colectivo como a tareas de concentración individual. También crece la demanda por espacios asociados al bienestar y la comodidad dentro de la jornada laboral.
En Colombia, la movilidad sigue siendo uno de los factores más relevantes dentro del debate sobre presencialidad. El tiempo de desplazamiento hacia las oficinas fue identificado como la principal desventaja del regreso presencial, especialmente en ciudades con altos niveles de congestión vehicular. A pesar de ello, el 67 % de los participantes aseguró que los cambios recientes en sus dinámicas laborales tuvieron un impacto positivo en su calidad de vida. Entre las razones más mencionadas aparecen una mejor dinámica de equipo, mayores niveles de productividad y un balance más favorable entre la vida personal y el trabajo.
Inteligencia artificial transforma procesos, pero no reemplaza la interacción
El estudio también abordó el impacto de la inteligencia artificial dentro de las rutinas laborales. Según los resultados, el 98 % de los encuestados considera que estas herramientas pueden mejorar la eficiencia del trabajo presencial, principalmente mediante la automatización de tareas operativas y repetitivas. La percepción de los trabajadores apunta a que la incorporación de IA permite liberar tiempo para actividades estratégicas, reuniones de coordinación y procesos creativos que requieren interacción entre equipos.
“La tecnología está ayudando a hacer más eficientes los procesos, pero no sustituye el valor de la interacción humana. Las empresas que logren combinar flexibilidad, herramientas digitales y espacios diseñados para la colaboración serán las que realmente logren atraer y fidelizar talento”, agregó Hidalgo.
El informe concluye que el futuro de los modelos laborales dependerá de la capacidad de las organizaciones para integrar flexibilidad, herramientas tecnológicas y espacios presenciales que aporten valor a los trabajadores. En un escenario donde muchas tareas pueden realizarse desde cualquier lugar, las oficinas comienzan a orientarse hacia funciones relacionadas con la conexión entre equipos, la creatividad y la construcción de cultura corporativa.



