El cuidado del cabello en Colombia está experimentando una transformación estructural. Lo que antes era una práctica asociada casi exclusivamente a los salones de belleza, ahora se traslada cada vez más al hogar, impulsado por nuevas dinámicas de consumo y el crecimiento del autocuidado. Este fenómeno, conocido como el “salón en casa”, está generando un impacto directo en el mercado capilar, que proyecta alcanzar los 508 millones de dólares en 2026, con una tasa de crecimiento anual del 7,19%.
Herramientas capilares ganan protagonismo en el hogar
Planchas, secadores y tecnología: los nuevos aliados. En este contexto, dispositivos como planchas, secadores y herramientas de styling se han convertido en protagonistas. Su demanda ha crecido de forma significativa, con incrementos que en algunos segmentos superan el 23%, reflejando un cambio profundo en los hábitos de consumo. Según Cosmos, las categorías de herramientas y accesorios de belleza liderarán el crecimiento en 2026, con aumentos proyectados entre el 15% y el 25%. Este comportamiento está directamente relacionado con la necesidad de los usuarios de optimizar tiempo y reducir costos frente a los servicios tradicionales.
Además, la innovación tecnológica ha sido clave en este proceso. Los nuevos dispositivos están diseñados para minimizar el daño térmico, mejorar la eficiencia y facilitar el peinado diario, lo que fortalece su adopción en el entorno doméstico. “Hoy vemos un consumidor mucho más autónomo, que quiere resultados profesionales sin salir de casa. Esta transformación está impulsando el crecimiento de herramientas capilares, con aumentos en la demanda que en algunos segmentos ya superan el 23%”, afirmó Andrés Felipe Betancur, Gerente General de Cosmos.
Consumidores más autónomos y exigentes
Control, ahorro y resultados profesionales. El perfil del consumidor también ha evolucionado. Hoy se trata de usuarios más informados, que buscan resultados profesionales sin salir de casa. Esta autonomía se traduce en decisiones de compra más conscientes, donde factores como durabilidad, funcionalidad y desempeño son determinantes. La posibilidad de replicar estilos de salón desde el hogar no solo representa un ahorro económico, sino también un mayor control sobre la imagen personal. Este cambio ha redefinido la relación entre el consumidor y la industria, obligando a las marcas a adaptarse a nuevas expectativas.
Otro factor clave en el crecimiento del “salón en casa” es la digitalización. El comercio electrónico en el sector belleza continúa expandiéndose a doble dígito, mientras que las redes sociales y los contenidos digitales influyen de manera decisiva en las decisiones de compra. Tutoriales, reseñas y demostraciones han democratizado el acceso a técnicas de estilismo, permitiendo que más personas adopten rutinas sofisticadas desde casa. Este ecosistema digital no solo impulsa la demanda, sino que también educa al consumidor y acelera la adopción de nuevas tecnologías.
Una oportunidad estratégica para la industria
Para las empresas del sector, este fenómeno representa una oportunidad de crecimiento y posicionamiento. La apuesta se centra en tres ejes principales: innovación tecnológica en productos capilares, educación del consumidor y desarrollo de soluciones adaptadas al uso doméstico. En este escenario, el mercado continuará expandiéndose, impulsado por la búsqueda de ahorro, la influencia digital y la evolución constante de los dispositivos de belleza.
Un cambio que llegó para quedarse
El “salón en casa” no es una tendencia pasajera, sino una transformación estructural del consumo. Los colombianos están redefiniendo la forma en que se cuidan, adoptando hábitos más prácticos y personalizados. Este cambio está reconfigurando la industria de la belleza, que debe adaptarse a un consumidor más autónomo y exigente, que valora la practicidad y la personalización en su rutina diaria.



