La Contraloría General de la República ha emitido una alerta sobre el manejo de la deuda pública por parte del Gobierno del presidente Gustavo Petro. A pocos meses de que finalice su mandato, el ente de control realizó un seguimiento a las finanzas públicas y encontró varios puntos críticos que podrían comprometer la estabilidad fiscal del país.
Advertencias previas y situación actual
Hace un mes, la Contraloría ya había advertido al Ministerio de Hacienda sobre los riesgos en la gestión de la deuda pública. Sin embargo, las preocupaciones persisten y se han agravado con las recientes operaciones de colocación de títulos de tesorería (TES).
Adjudicación de TES del 13 de mayo
Uno de los puntos más alarmantes fue la subasta de TES realizada el pasado 13 de mayo, que se cerró en casi seis billones de pesos. Según la Contraloría, las tasas de interés aplicadas fueron “significativamente superiores” a las de la subasta anterior del 29 de abril, con un incremento de 68 puntos básicos. Este aumento encarece el costo de la deuda y dificulta su reducción futura.
Ampliación de mecanismos de sobreadjudicación
Además, el 5 de mayo, el Ministerio de Hacienda autorizó la ampliación de los mecanismos de sobreadjudicación, permitiendo que la adjudicación alcanzara hasta el 100 % del monto inicial. En esa ocasión, la demanda fue tres veces mayor que la oferta, lo que, según la Contraloría, flexibiliza las condiciones para nuevas colocaciones pero incrementa el riesgo fiscal.
Proyecciones preocupantes
La entidad concluyó que la reducción de la deuda se vuelve una tarea aún más retadora. Además, preocupa que las tasas de interés de los TES a corto plazo estén por encima de las de los títulos a largo plazo, un comportamiento que va en contravía de lo común en el mercado y que podría indicar una percepción de mayor riesgo.
Posible aumento del déficit
Otro problema señalado es que la adjudicación de deuda a las tasas actuales podría comprometer el plan financiero de este año. La Contraloría alerta que el déficit fiscal podría ser mayor al registrado el año pasado, lo que agravaría la situación fiscal.
“La inercia en el gasto no es solo un rezago administrativo, sino una falla de gestión pública: cada peso no ejecutado oportunamente es una oportunidad perdida para los ciudadanos”, declaró el contralor Carlos Hernán Rodríguez.



