Banrep subió tasas al 12% en votación dividida: dos bandos chocan
Banrep subió tasas al 12% en votación dividida

El Banco de la República subió su tasa de interés en 75 puntos básicos el martes pasado, situándola en 12%. La decisión, aunque esperada por el mercado, reveló una profunda división en la Junta Directiva del Emisor, según la minuta divulgada el viernes 3 de julio. Los siete miembros no solo votaron de forma dispar, sino que sostienen diagnósticos opuestos sobre la economía colombiana.

Votación dividida refleja dos visiones económicas

La votación se distribuyó así: cuatro codirectores a favor del incremento de 75 puntos básicos; dos votaron por una reducción de 50 puntos básicos (incluyendo al ministro Ávila); y un codirector optó por mantener las tasas sin cambios, como en abril. La mayoría atribuyó su voto a una demanda desbordada, impulsada por el salario mínimo de 2026, mientras que la minoría considera que la inflación responde a un choque de oferta que ninguna tasa de interés puede corregir.

Inflación acumulada y desanclaje de expectativas

En los últimos doce meses, la inflación acumuló un aumento de 100 puntos básicos, pasando del 4,8% en junio de 2025 al 5,8% en mayo de 2026. De ese incremento, 71 puntos básicos se registraron desde diciembre, cuando la inflación era de 5,1%. La minuta de junio señala que la carestía se ha extendido a muchos rubros de la canasta familiar, dificultando explicarla por factores diferentes a excesos de demanda y al fuerte aumento del salario mínimo para 2026.

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Para los cuatro codirectores que votaron por el alza, se está deteriorando la credibilidad de la meta de inflación y la estrategia de inflación objetivo. Hablan de un "desanclaje de las expectativas de inflación" que ya no se limita a este año, sino que se extiende a plazos más largos. Además, critican implícitamente al Gobierno al señalar que el crecimiento de la demanda interna por encima de la producción está ligado a los altos niveles de déficit fiscal, que fortalecen la demanda interna y complican la tarea del Banrep.

Impacto en la economía y el empleo

El equipo técnico del Banrep espera que la inflación siga subiendo más de lo previsto para lo que resta del año, incluso sin considerar el fenómeno de El Niño, cuya alta probabilidad añade incertidumbre. Los codirectores que apoyaron el alza destacaron que la prima de riesgo país bajó con fuerza, revaluando el peso colombiano más que a otras monedas comparables, lo que ha mitigado parcialmente presiones inflacionarias al abaratar bienes importados. Sin embargo, esta apreciación disparó las importaciones, que crecen a tasas superiores al 10% hasta abril, deteriorando la balanza comercial.

En cuanto al empleo, la actividad económica mostró un dinamismo ligeramente mayor a lo previsto, con señales positivas en el mercado laboral, lo que reduce la "tasa de sacrificio" al subir la tasa de intervención. Estos codirectores piden un ajuste estructural de las finanzas públicas que respalde la política monetaria y devuelva a la inversión el espacio que hoy le resta el desbalance fiscal.

La minoría: choque de oferta y riesgos cambiarios

Los dos codirectores que pidieron bajar la tasa medio punto ven la economía de manera diferente. Consideran que seguir subiendo tasas ya no tiene sentido dada la postura actual de política monetaria y los resultados macroeconómicos recientes. La inflación, según ellos, se ha corregido frente a picos anteriores, y lo que queda responde a choques de oferta y a la indexación a la inflación pasada, no a excesos de demanda. Ponen como ejemplo los alimentos, afectados por factores climáticos (como El Niño) y tensiones geopolíticas que encarecieron insumos agrícolas, así como los servicios, donde el alza responde a indexación de precios y aumento de arriendos.

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Un dato respalda su lectura: las expectativas de inflación básica bajaron entre enero y mayo, mientras que las de inflación total se movieron distinto, lo que para ellos prueba que el mercado le está poniendo demasiado peso a los alimentos, un rubro que ninguna tasa de interés puede corregir. Además, advierten que si Colombia sigue subiendo tasas mientras la Reserva Federal de Estados Unidos mantiene su tasa sin cambios, el diferencial cambiario se ensancha y atrae capital especulativo, presionando la revaluación del peso. Un peso fuerte golpea a exportadores y a la industria manufacturera ya afectada por importaciones chinas. También señalan indicios de carry trade, práctica que deja a la economía expuesta si esos capitales deciden salir de golpe.

Estos codirectores resaltan que el PIB avanzó 2,2% en el primer trimestre, apenas por encima del 2% del trimestre anterior, lo que demuestra un agotamiento en el ritmo de crecimiento. Subir la tasa, insisten, podría desincentivar la inversión y afectar un dinamismo ya débil en momentos críticos para la economía colombiana.

El voto por mantener tasas y perspectivas futuras

El codirector que votó por dejar la tasa quieta coincide parcialmente con la mayoría: la inflación, aunque con algunos orígenes de demanda, sigue explicándose sobre todo por fenómenos de oferta. Para él, es un choque combinado entre la inercia inflacionaria y un choque externo. Buena parte del aumento en el Índice de Precios al Productor (IPP) se relaciona con la canasta minero-energética, por el alza global de los extractivos.

De cara al futuro, BBVA Research calcula que todavía falta un ajuste más del Emisor en este ciclo alcista, que llevaría la tasa de intervención hasta 12,25% antes de que cierre el año. Otros analistas hablan de un escenario más agresivo: 100 puntos básicos adicionales, que dejarían la tasa en 13% para diciembre. En algo coinciden: nadie apuesta a que las alzas ya se acabaron.