El próximo gobierno, que asumirá el 7 de agosto, heredará una economía con inflación al alza y múltiples desafíos fiscales. El presidente electo, quien se definirá en segunda vuelta entre Abelardo De La Espriella e Iván Cepeda, enfrentará un crecimiento moderado del PIB, una deuda con tasas elevadas y una relación tensa con el Banco de la República.
Panorama económico actual
La actividad económica creció 2,2% en el primer trimestre de 2026, impulsada por la administración pública, el comercio y el entretenimiento. Sin embargo, sectores como la construcción, las actividades extractivas y la agricultura muestran menor dinamismo. La inversión se encuentra en niveles mínimos de las últimas dos décadas.
Inflación persistente
La inflación anual llegó a 5,84% en mayo, impulsada por el aumento del salario mínimo (23,7%) y los efectos climáticos sobre los alimentos. Los analistas proyectan que cierre el año en 6,45%, lejos de la meta del Banco de la República (2%-4%). Para contener las presiones, el Emisor elevó la tasa de interés de 9,25% a 11,25%.
Déficit fiscal y deuda
El déficit fiscal cerró 2025 en 6,4% del PIB, uno de los niveles más altos de la historia reciente. La deuda externa supera el 50% del PIB. La suspensión de la regla fiscal por parte del gobierno saliente complica el panorama. El nuevo mandatario deberá revisar el gasto público y mejorar la eficiencia estatal.
Fortalecimiento del peso y dólar bajo
El dólar cerró en $3.475,78, su nivel más bajo desde enero de 2021. El peso colombiano se ha revaluado cerca de 20% durante el gobierno de Gustavo Petro, un comportamiento histórico. Sin embargo, esto puede afectar la competitividad exportadora.
Boom petrolero temporal
El precio del barril Brent, alrededor de US$90, ha proporcionado ingresos adicionales por rentas petroleras, que podrían alcanzar hasta 2% del PIB en 2027. No obstante, el próximo gobierno deberá monitorear el impacto en el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc).
Empleo e informalidad
La tasa de desempleo cayó a 8,8% en abril, la más baja desde 2001. Sin embargo, la informalidad laboral sigue siendo alta, representando el 55% de los ocupados. El aumento del salario mínimo ha llevado a dos de cada tres empresas a reducir su planta de personal, según Fenalco.
Remesas como motor
Las remesas han superado los US$1.000 millones mensuales durante casi dos años, impulsando el consumo de los hogares. En 2025, sumaron US$13.098 millones, superando los ingresos por café y carbón.
Desafíos financieros
La tasa de usura se ubica en 28,79%, la más alta desde octubre de 2024, como respuesta a las presiones inflacionarias. El sector financiero creció 2,8% en el primer trimestre, impulsado por la intermediación y comisiones.
En resumen, el nuevo gobierno enfrentará una compleja herencia económica que requerirá medidas equilibradas para controlar la inflación, reducir el déficit fiscal y fomentar la inversión y la formalización laboral.



