BCE reporta crecimiento salarial del 3,2% en 2025 y proyecta 2,4% para 2026 en zona euro
BCE: Crecimiento salarial 3,2% en 2025 y 2,4% en 2026

El Banco Central Europeo reporta datos clave sobre crecimiento salarial en la zona euro

El Banco Central Europeo (BCE) ha publicado este miércoles un informe detallado sobre la evolución de los salarios negociados en los convenios colectivos, un indicador fundamental para su política monetaria debido a su impacto directo en la inflación. Los datos, recopilados hasta mediados de enero de este año, revelan tendencias significativas para los próximos años.

Crecimiento salarial en 2025 y 2026

Según el BCE, el crecimiento salarial negociado en los convenios colectivos alcanzará un 3,2 % en 2025, marcando un incremento sustancial respecto al promedio del 2,2 % registrado entre 2013 y 2024. Para 2026, la proyección se sitúa en un 2,4 %, cifra que ha sido revisada ligeramente al alza desde el 2,3 % estimado en los cálculos de diciembre del año pasado.

Evolución temporal y factores explicativos

El crecimiento salarial negociado experimentó una reducción progresiva durante 2025, pero comenzará a recuperarse a partir de febrero de 2026. Se espera que este indicador sea del 2,1 % en el primer semestre de 2026 y aumente al 2,7 % en el segundo semestre.

Este repunte en 2026 se atribuye principalmente a la disipación del efecto mecánico a la baja generado por las elevadas pagas únicas otorgadas en 2024, que no se repitieron en 2025. Según el BCE, este efecto desaparecerá gradualmente a lo largo de 2026, permitiendo una normalización en las tendencias salariales.

Contexto y relevancia para la política monetaria

Los datos del BCE también sugieren una menor dispersión en las presiones salariales negociadas entre los diferentes países de la zona del euro en 2026, en comparación con años anteriores. Esta homogenización podría facilitar la gestión de la política monetaria en la región.

El BCE monitorea de cerca el crecimiento salarial negociado, ya que constituye un factor determinante en sus decisiones de política monetaria, debido a su repercusión directa en la dinámica inflacionaria. Un crecimiento salarial sostenido puede impulsar la inflación, mientras que una moderación contribuye a su control.