Colombia cerró 2025 con la tasa de desempleo más baja en más de dos décadas, con un promedio anual del 8,9 %. Sin embargo, esta mejora no se distribuye de manera uniforme. El desempleo juvenil duplicó la media nacional, cerrando el año en un 15,3 %. A esto se suma que 2,6 millones de jóvenes entre 15 y 28 años no estudian ni trabajan, lo que representa el 24,2 % del total de jóvenes en el país.
El BPO como alternativa de empleo formal
En este contexto, el sector de procesos empresariales tercerizados (BPO) comienza a posicionarse como uno de los canales de ingreso al empleo formal para esa población. Según el más reciente informe de la Asociación Colombiana de BPO (BPrO), la industria alcanzó ingresos por 56,5 billones de pesos, con un crecimiento del 8,2 % frente al año anterior y una participación del 3,3 % en el PIB nacional. El dinamismo económico del sector se traduce, según sus actores, en una oferta laboral más estable y estructurada.
Cambio de percepción en el sector BPO
La discusión de fondo no es nueva: el BPO ha cargado históricamente con la imagen de empleador de paso, con alta rotación y poca proyección. Ángela Rodríguez, country manager de Intelcia Colombia, sostiene que esa percepción está cambiando: "Las personas ya no llegan solo a trabajar, llegan a construir una carrera en un entorno que evoluciona constantemente". El argumento tiene sustento en una transformación real del modelo operativo. El sector ha migrado de tareas repetitivas hacia funciones que integran analítica, automatización e inteligencia artificial, lo que exige perfiles más cualificados y, en teoría, genera condiciones para una mayor estabilidad.
Programas de formación y planes de carrera
Intelcia, una de las empresas del sector con operaciones en Bogotá y Medellín, reporta que su programa interno de formación de líderes, Empodérate en modo IN, ha capacitado a 149 personas en 332 horas de entrenamiento, con una calificación de satisfacción de 4,9 sobre 5. La compañía también dice haber activado más de 90 planes de carrera internos.
El reto de la informalidad juvenil
El reto estructural persiste. Más del 55 % de los jóvenes empleados en Colombia se encuentran en el sector informal, lo que limita su acceso a seguridad social y estabilidad. Si el BPO efectivamente ofrece contratos formales y rutas de crecimiento sostenidas no solo en el discurso corporativo, podría convertirse en un actor relevante para reducir esa brecha. La pregunta es si el modelo escala más allá de los programas piloto.



