Empresas colombianas se comprometen a mantener salario mínimo en $2 millones tras suspensión del decreto
En un gesto inédito de responsabilidad social, el sector empresarial colombiano ha decidido mantener el salario mínimo mensual en $2 millones para este año, pese a la reciente suspensión provisional del decreto que establecía un incremento del 23,7%. Esta decisión surge luego de que el Consejo de Estado suspendiera temporalmente el aumento salarial anunciado el pasado 29 de diciembre, generando incertidumbre sobre el futuro de las nóminas en todo el país.
Un llamado a la protección de los trabajadores
Desde la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), su presidente Bruce Mac Master hizo un llamado contundente a las empresas para que, "más allá de la decisión del nuevo decreto", busquen mecanismos que eviten afectar a los trabajadores. "Estamos haciendo un llamado a tratar de mantenerlo, independientemente de cuál sea la decisión final y del nivel que se defina en el nuevo decreto ordenado por el Consejo de Estado", explicó Mac Master en referencia al salario mínimo.
El directivo destacó que, aunque a las empresas les ha costado ajustarse al aumento debido a presiones sobre su viabilidad y capacidades financieras, están haciendo esfuerzos significativos para sacarlo adelante. "La mayoría de las empresas hacen esfuerzos por sus trabajadores. Más que cualquier otra cosa en este momento, lo que debemos tener es ese espíritu de no afectar a los empleados", recalcó.
Empresas pioneras en el compromiso
Una de las primeras compañías en pronunciarse fue Madecentro, que aseguró mantener el salario con el incremento del 23% como forma de apoyo a sus empleados. Dimas Tobón, gerente de la empresa, explicó: "Entendemos que esto tiene un alto impacto sobre la inflación y que a futuro puede generar dificultades, porque en última instancia los costos terminan ajustándose a esos ritmos, pero, aun así, vamos a apoyar a nuestra gente".
El aumento impacta directamente a 2.666 personas de un total de 3.470 empleados de Madecentro, distribuidos en 235 tiendas a nivel nacional. Además, en RTA Design y RTA Muebles, donde 597 de los 1.400 empleados están afectados por el salario mínimo, también se mantendrá el alza. "La idea es hacer un esfuerzo muy grande en la compañía; esto impacta con fuerza los estados financieros, pero hemos decidido que primero están nuestros empleados", concluyó Tobón.
Panorama legal y empresarial
Camilo Cuervo, socio en Holland & Knight, aclaró la situación legal: "Los pagos que ya se hicieron durante enero y, eventualmente, los que se hayan realizado en la primera quincena de febrero van a quedar con el aumento. Ningún trabajador tendrá que devolver dinero". Además, señaló que "probablemente tendremos un nuevo salario mínimo a partir de la próxima semana, y la segunda quincena, o los últimos días de febrero, tendrá una base salarial distinta a la inicial".
Sin embargo, no todas las empresas han tomado la misma decisión. Algunas, como Arturo Calle, permanecen atentas a cómo evoluciona la situación. Según Esteban Gómez, gerente de la compañía, evaluarán los pasos a seguir una vez haya definiciones claras. Retailers como Ísimo también están a la espera de anuncios oficiales antes de tomar decisiones definitivas.
Efectos en la planeación empresarial
Mac Master destacó que esta situación evidencia un gran desorden en la planeación empresarial: "porque la planeación de las empresas ya se había hecho y ya se habían visto afectadas por un incremento por fuera de todos los parámetros que había definido el Gobierno el año pasado". Agregó que "hay que procurar que en el futuro los gobiernos no actúen de forma arbitraria, de modo que no metan al país en un problema tan grande".
La Andi reiteró su preocupación por los efectos económicos y sociales de la decisión gubernamental sobre el salario mínimo, señalando que todos deben enfocar esfuerzos en contrarrestar los posibles impactos sobre variables como la inflación y el empleo.
Reacciones del sector
Las reacciones al fallo del Consejo de Estado han sido diversas:
- "Se trata de una medida que permite transformar esta coyuntura en consenso: retomar el diálogo y, con empresarios y trabajadores, lograr construir un acuerdo".
- "Reconocemos que el fallo del Consejo de Estado se dio en uso estricto del derecho. El incremento del salario mínimo obedeció a la improvisación y a la arbitrariedad".
- "Respetamos y acatamos las decisiones de las altas Cortes. Cualquier determinación sobre el incremento salarial debe adoptarse con el rigor técnico correspondiente".
- "Es un acto de injusticia social y le pedimos respetuosamente al Presidente expedir un nuevo decreto con las mismas condiciones del aumento salarial".
- "Era una decisión de esperar. El Gobierno tomó esta decisión de manera unilateral y sin sustento técnico alguno. Es necesaria la estabilidad jurídica en el país".
Por ahora, la mentalidad del empresariado colombiano parece estar volcada a velar por la estabilidad de los empleados, garantizando los aumentos con los que ya contaban desde comienzos de año, mientras se espera la expedición de un nuevo decreto transitorio por parte del Gobierno en los próximos ocho días.



