Frisby ajusta su operación ante el incremento del salario mínimo en Colombia
La reconocida cadena de pollo frito Frisby ha iniciado un proceso de revisión exhaustiva de sus costos operativos y horarios de atención, como respuesta directa al reciente aumento del salario mínimo en Colombia. Este ajuste, según fuentes de la empresa, busca mantener la sostenibilidad financiera sin afectar negativamente a su fuerza laboral.
Estrategia de adaptación sin recortes de personal
En declaraciones oficiales, Frisby ha sido enfática al señalar que no contempla despidos como parte de su plan de adaptación. La compañía, que emplea a miles de trabajadores en todo el país, prioriza la estabilidad laboral mientras evalúa otras medidas para compensar el incremento en sus gastos salariales.
Entre las acciones consideradas se incluyen:
- Optimización de horarios de atención en algunos locales para mejorar la eficiencia.
- Revisión de precios en su menú, aunque sin confirmar aumentos inmediatos.
- Implementación de mejoras en procesos logísticos y de inventario.
Impacto en el sector de comida rápida
Este movimiento de Frisby refleja una tendencia más amplia en el sector de la comida rápida en Colombia, donde muchas empresas enfrentan presiones similares debido al alza salarial. Expertos económicos destacan que la decisión de no despedir empleados podría ayudar a mitigar el impacto social, aunque advierten sobre posibles ajustes en los precios al consumidor a mediano plazo.
La cadena, fundada en Pereira y con presencia nacional, ha reiterado su compromiso con la calidad del servicio y la satisfacción del cliente, asegurando que cualquier cambio se realizará de manera gradual y transparente. Este enfoque busca equilibrar las responsabilidades financieras con su rol como generador de empleo en un contexto económico desafiante.
