Informalidad laboral en Colombia se mantiene por encima del 55% pese a leve mejora en enero
El mercado laboral colombiano inició el año 2026 con una leve disminución en la tasa de informalidad, pero la situación sigue siendo preocupante al mantenerse por encima del 55% de la población ocupada. Según las cifras más recientes del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), la proporción de trabajadores informales se ubicó en 55,3% durante el mes de enero, lo que representa aproximadamente 12,77 millones de personas.
Una reducción mínima en términos absolutos
Aunque la cifra muestra una ligera mejoría comparada con el mismo mes del año anterior, cuando se registraron 12,85 millones de informales, la reducción en términos absolutos es mínima: apenas 80.000 personas en un año completo. Juliana Morad Acero, directora del Departamento de Derecho Laboral de la Universidad Javeriana, explicó que "si bien la tasa bajó cinco puntos desde 2021, en términos absolutos hay más informales que hace cinco años: la economía crece creando empleo principalmente informal".
La experta añadió que seis de cada diez trabajadores informales son trabajadores por cuenta propia, quienes al no tener un empleador que canalice las cotizaciones, quedan excluidos de los esquemas de protección social diseñados para los asalariados formales.
La dramática brecha entre sectores y regiones
El análisis por tamaño de empresa revela cifras alarmantes:
- 84,0% de la población ocupada en microempresas se encuentra en la informalidad
- 21,4% en empresas pequeñas
- 5,4% en empresas medianas
- 2,3% en empresas grandes
Morad destacó que "casi 93% trabaja en microempresas: la dualidad formal e informal se reproduce casi íntegramente en el estrato micro".
La brecha geográfica es igualmente preocupante. Mientras en las 13 principales ciudades la tasa de informalidad es del 41%, en las zonas rurales dispersas alcanza un alarmante 83,3%. "La brecha urbano rural es la más dramática: 41% en las 13 ciudades principales frente a más de 85% en zonas rurales. Son dos mercados laborales distintos bajo la misma economía", señaló la experta.
Las ciudades con mayor y menor informalidad
El panorama por ciudades muestra profundas desigualdades regionales:
Ciudades con mayor informalidad:
- Sincelejo: 67,0%
- Valledupar: 65,9%
- Área metropolitana de Cúcuta: 62,9%
- Riohacha: 60,8%
- Quibdó: 60,1%
Ciudades con menor informalidad:
- Bogotá D.C.: 33,6%
- Área metropolitana de Manizales: 36,8%
- Área metropolitana de Medellín: 37,4%
- Tunja: 38,1%
- Área metropolitana de Pereira: 41,0%
Morad comentó sobre esta disparidad: "La geografía de la informalidad es también la geografía del abandono institucional; algunas capitales casi duplican a Bogotá".
Diferencias por género y sectores económicos
Durante el trimestre móvil noviembre de 2025 a enero de 2026, la proporción de hombres ocupados en la informalidad fue de 57,4%, mientras que entre las mujeres ocupadas fue de 52,4%. Aunque ambas cifras siguen siendo altas, se observa una mejoría en la población femenina comparada con el mismo periodo del año anterior.
Por sectores económicos, las actividades con mayor concentración de trabajadores informales son:
- Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca: 2,83 millones de personas
- Comercio y reparación de vehículos: 2,28 millones de personas
- Actividades artísticas, de entretenimiento, recreación y otros servicios: 1,51 millones de personas
Otros sectores con alta informalidad incluyen alojamiento y servicios de comida (1,39 millones), transporte y almacenamiento (1,25 millones), construcción (1,15 millones), industrias manufactureras (1,13 millones) y actividades profesionales, científicas y técnicas (aproximadamente 910.000 personas).
Políticas públicas y perspectivas futuras
Iván Jaramillo, viceministro de Empleo y Pensiones y profesor de Derecho del Trabajo, atribuyó la reducción de la informalidad en enero a la tendencia gradual observada en los últimos reportes. "Las políticas activas, con incentivos directos a la nómina a través del programa Empleos para la Vida que estimula la vinculación formal de personas con discapacidad, jóvenes, mujeres y hombres mayores de 28 años, constituyen un ámbito de intervención pública que ha entregado más de 1 millón de incentivos", explicó el funcionario.
Sin embargo, Morad ofrece una perspectiva más crítica: "La informalidad no es irracionalidad ni ignorancia; es la respuesta adaptativa de millones de personas a un sistema de protección social que no fue diseñado para ellos". En este contexto, el reto para el mercado laboral colombiano no solo pasa por crear empleo, sino por lograr que ese empleo sea formal y ofrezca protección social adecuada a los trabajadores.
Las cifras del Dane muestran que, aunque hay avances, Colombia sigue enfrentando un desafío estructural en materia de formalización laboral que requiere políticas integrales y sostenidas en el tiempo para lograr una transformación significativa del mercado de trabajo.



