Ministro Edwin Palma busca solución a conflicto laboral en electrificadora de Santander
El cuarto día de huelga en la Electrificadora de Santander (ESSA) transcurre sin avances significativos en las negociaciones entre la empresa y el sindicato Sintraelecol. En medio de este escenario de tensión, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, ha planteado una propuesta concreta para destrabar el conflicto que afecta a miles de usuarios en el departamento.
Cambio metodológico como salida
El jefe de la cartera minero-energética explicó a medios locales que centrar la discusión exclusivamente en el aumento salarial podría hacer "eterna" la negociación. "El conflicto es un pliego de muchas aspiraciones que en este caso particular están pendientes por resolver. Entonces solo centrarse en el salario y en una petición elevada del mismo lo que hará es eternizar el conflicto", señaló Palma.
La sugerencia concreta del ministro consiste en avanzar primero en los demás puntos del pliego de peticiones y dejar específicamente el tema del aumento salarial en manos del Tribunal de Arbitramento. "Incluso puede haber un cambio metodológico en la negociación para avanzar. Cerrar los demás puntos y dejar ese en manos de árbitros puede ser una salida", afirmó el funcionario.
Posiciones distantes y preocupaciones sectoriales
La distancia entre las partes es considerable: mientras el sindicato exige un incremento del 23% en los salarios, la empresa ha ofrecido aumentos que oscilan entre el 8% y 9%. Palma describió la situación actual como preocupante: "Ambas partes están en puntos muertos, sin metodología, parados en posiciones y no en intereses. El sindicato parece poner la huelga como fin y no como medio, y una empresa que parece que va a jugar al desgaste".
El ministro, quien fungió como viceministro de Trabajo y mediador en un conflicto similar hace dos años, hizo un llamado al pragmatismo: "Ambos tienen que ceder e incluso les sugiero cambiar de metodología en la negociación".
Impacto económico y preocupación por el servicio
Las dimensiones económicas del conflicto son significativas:
- El costo actual de la convención colectiva asciende a $98.563 millones
- Las pretensiones del sindicato alcanzan los $243.601 millones
- El ítem salarial representa $132.395 millones de esta cifra
- Las ganancias de ESSA en 2024 fueron de $252.159 millones
Mientras tanto, crece la preocupación entre los sectores empresariales de Santander sobre la estabilidad del servicio eléctrico. Aunque las partes han asegurado que se mantendrán los mínimos operativos, expertos advierten que eventuales interrupciones podrían requerir maniobras complejas para su restablecimiento.
Usuarios vulnerables en riesgo
La situación es particularmente delicada para poblaciones sensibles que dependen del suministro eléctrico continuo:
- La ESSA cuenta con 958.344 clientes en total
- Más de 243.000 usuarios pertenecen a zonas rurales
- 64.833 clientes tienen servicio de energía prepago
- Al menos 71 usuarios presentan condiciones especiales de salud que los hacen electrodependientes
Entre estos últimos se encuentran personas insulinodependientes, pacientes que requieren oxígeno, diálisis o medicamentos refrigerados, cuya situación podría complicarse significativamente ante cualquier interrupción del servicio.
El ministro Palma reiteró que la solución depende finalmente de la voluntad de las partes, pero insistió en que su propuesta de cambio metodológico podría representar una vía rápida para destrabar un conflicto que ya lleva cuatro días y amenaza con prolongarse.