Más de la mitad de trabajadores colombianos siguen en informalidad
Más de mitad de trabajadores siguen en informalidad

Más de la mitad de los trabajadores colombianos continúan desempeñándose en condiciones de informalidad, pese a la mejoría observada recientemente en algunos indicadores del mercado laboral. Así lo advirtió Bancolombia en su más reciente informe especial sobre informalidad, en el que señaló que la tasa de informalidad se ubicó en 54,2% en abril de 2026. Aunque el indicador registró una reducción frente al 59,8% observado un año atrás, la entidad considera que el fenómeno sigue siendo uno de los principales desafíos estructurales de la economía nacional debido a sus implicaciones sobre la productividad, el recaudo y la protección social.

Informalidad: un síntoma estructural de la economía

La entidad financiera sostiene que la informalidad trasciende el ámbito laboral y refleja limitaciones persistentes en la capacidad productiva del país. Según el documento, este fenómeno está asociado con restricciones en productividad, acumulación de capital, sofisticación empresarial y acceso a mecanismos de protección social. De hecho, el informe afirma que “la informalidad constituye uno de los principales desafíos estructurales de la economía colombiana” y agrega que representa un síntoma transversal del nivel de desarrollo económico alcanzado por el país.

Mejora estadística con vulnerabilidades persistentes

Aunque el balance reciente muestra una mejora estadística, Bancolombia advierte que el mercado laboral colombiano continúa exhibiendo vulnerabilidades importantes. La reducción de la informalidad durante el último año estuvo acompañada por un aumento de cerca de 500.000 empleos formales y una disminución de aproximadamente 195.000 ocupaciones informales. Sin embargo, el avance no ha sido uniforme entre regiones y sectores económicos.

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Disparidades regionales y sectoriales

El informe destaca que mientras la informalidad retrocedió en los centros urbanos, aumentó en las zonas rurales, donde las condiciones para formalizar el empleo continúan siendo más limitadas. Para la entidad, este comportamiento evidencia que la recuperación laboral observada en los indicadores agregados no ha logrado modificar las condiciones estructurales que explican la persistencia de la informalidad en amplias regiones del país.

A juicio de los analistas, el comportamiento reciente también debe interpretarse con cautela debido a la composición de la generación de empleo. Durante los primeros meses de 2026 se crearon en promedio 574.000 puestos de trabajo, pero buena parte de este crecimiento estuvo impulsado por el sector público y algunas actividades de servicios. Esto sugiere que la reducción del desempleo no necesariamente refleja una recuperación sólida de la capacidad del sector privado para absorber mano de obra formal.

Crecimiento económico e informalidad: una relación limitada

Uno de los hallazgos centrales del estudio es que el crecimiento económico no ha sido suficiente para reducir la informalidad de manera sostenida. Bancolombia encontró que la informalidad responde con un rezago cercano a cuatro trimestres frente a los cambios en la actividad económica y que el ciclo económico explica cerca del 52% de las variaciones observadas en este indicador.

La investigación señala que, incluso durante períodos de expansión económica, la informalidad puede mantenerse elevada debido a factores estructurales asociados con la productividad empresarial. “La informalidad laboral podría interpretarse como una consecuencia y no necesariamente como la causa raíz”, señala el documento al explicar que muchas empresas pequeñas enfrentan dificultades para asumir plenamente los costos regulatorios, tributarios y laborales que implica la formalización.

Sectores con mayor concentración de informalidad

El análisis también identifica sectores donde la informalidad sigue concentrándose de manera significativa. Comercio y actividades agropecuarias destacan por su peso dentro del empleo informal y por sus elevados niveles de ocupación en condiciones no formales. Según el informe, estas actividades suelen actuar como refugio laboral en momentos de desaceleración económica, absorbiendo trabajadores con mayor rapidez, aunque bajo esquemas de menor calidad laboral.

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La entidad considera que este comportamiento confirma que el reto no se limita a generar más empleo, sino a crear condiciones que permitan aumentar la productividad y fortalecer la capacidad de crecimiento de las empresas. Sin estos avances, la formalización podría seguir enfrentando barreras estructurales incluso en escenarios de expansión económica.

Impacto demográfico y territorial de la informalidad

La radiografía demográfica incluida en el informe muestra que la informalidad afecta con mayor intensidad a determinados grupos poblacionales. Los niveles más elevados se observan entre los jóvenes que ingresan al mercado laboral y los adultos mayores que permanecen activos después de los 55 años. En ambos casos, las probabilidades de acceder a empleos formales son considerablemente menores que en las edades centrales de la vida laboral.

Las diferencias territoriales también continúan siendo marcadas. Mientras en las ciudades la informalidad logra moderarse durante los años de mayor productividad laboral, en las zonas rurales permanece en niveles elevados a lo largo de casi todo el ciclo de vida de los trabajadores. Bancolombia atribuye este comportamiento a la estructura económica rural, caracterizada por unidades productivas de pequeña escala y menores oportunidades de empleo formal.

Conclusiones: un desafío estructural para el desarrollo

El informe concluye que la informalidad debe entenderse como un fenómeno estrechamente ligado al desarrollo productivo del país. “La informalidad en Colombia es un síntoma estructural del desarrollo productivo”, advierte la entidad, al señalar que sus efectos se extienden más allá del mercado laboral y terminan afectando la capacidad de crecimiento económico, la financiación de los sistemas de protección social y las oportunidades de progreso para millones de trabajadores colombianos.