El alto costo de vivir en Bogotá supera el salario mínimo para 2026
Mientras el debate sobre el incremento del salario mínimo continúa en Colombia, una realidad ineludible se impone: vivir en Bogotá durante 2026 resulta cada vez más costoso y el ingreso básico establecido por ley es claramente insuficiente. Miles de hogares capitalinos enfrentan mensualmente el desafío de cubrir arriendo, mercado, servicios públicos, transporte y educación con recursos que apenas alcanzan para lo esencial, dejando prácticamente nulo margen para el ahorro o el entretenimiento.
Cifras que evidencian la brecha económica
El salario mínimo para 2026, fijado en 1.750.905 pesos (2.000.000 pesos incluyendo el subsidio de transporte), se muestra claramente insuficiente según el seguimiento realizado por medios especializados. La inflación en Bogotá alcanzó el 5,54% anual en enero de 2026, superando el promedio nacional del 5,35%, confirmando que la capital es más costosa que otras regiones del país.
Las cifras presentadas ante el Concejo de Bogotá revelan datos preocupantes:
- Una persona sola requiere en promedio 2.187.056 pesos mensuales, sin incluir el gasto en vivienda.
- Una familia de cuatro personas necesita aproximadamente 7.668.426 pesos mensuales, también excluyendo el costo de alquiler.
Estos valores pueden variar según la zona y estrato socioeconómico, pero considerando que más del 67% de los hogares bogotanos pertenecen a los estratos 2 y 3, la presión económica afecta a la mayoría de la población.
Distribución del presupuesto familiar
El análisis detallado de los gastos revela cómo se distribuyen los recursos en los hogares capitalinos:
Vivienda: Representa el 44,9% del gasto total, incluyendo arriendo, servicios públicos, administración y mantenimiento. Para una familia de cuatro personas, este rubro ronda los 3,4 millones de pesos mensuales, mientras que para una persona sola se acerca a los 981.988 pesos.
Alimentación: Ocupa el segundo lugar con el 22,5% del presupuesto. Los alimentos y bebidas no alcohólicas registraron importantes incrementos, requiriendo aproximadamente 1,7 millones de pesos para una familia y 492.087 pesos para una persona sola.
Transporte y comunicaciones: Con el 11,7% del gasto, este sector incluye pasajes, combustible, parqueaderos, internet y telefonía móvil. Los aumentos han sido significativos, con el pasaje de TransMilenio subiendo 10,9% y rutas intermunicipales reportando alzas de hasta 30%. Una familia destina en promedio 897.205 pesos, mientras una persona sola gasta 255.855 pesos mensuales.
Educación: Representa el 5,9% del presupuesto, sumando matrículas, pensiones, útiles y transporte escolar. Esto equivale a unos 452.437 pesos para una familia y 129.036 pesos para un hogar individual.
Salud: Con el 5% del gasto mensual, incluye consultas, medicamentos y planes complementarios, requiriendo 383.421 pesos para cuatro personas y 109.352 pesos para una sola.
Perspectivas económicas preocupantes
El director del GovLab de la Universidad de La Sabana, Ómar Oróstegui, advierte sobre las consecuencias del incremento salarial: "Aunque algunos celebren la decisión hoy al ver un aumento nominal en sus ingresos, omiten la factura que pasará la economía mañana: inflación persistente, tasas de interés al alza y el encarecimiento del crédito".
Esta advertencia se sustenta en el hecho de que el 23% de aumento del salario mínimo impactó diversos rubros del mercado, generando un efecto inflacionario adicional. Mientras tanto, el ingreso promedio mensual de un bogotano fue de 2.618.809 pesos en 2024, cifra que sube a 3.287.185 pesos para empleados formales, mostrando un desbalance significativo frente a los gastos proyectados para 2026.
El panorama resulta particularmente desafiante cuando se observa que sectores como cultura y entretenimiento no alcanzan el 3% del presupuesto familiar, evidenciando cómo el gasto en ocio queda relegado frente a las necesidades básicas más urgentes.