Fracaso en negociaciones lleva a huelga en Electrificadora de Santander
Pese a los esfuerzos de mediación realizados por los ministerios de Trabajo y Minas del Gobierno Nacional, el sindicato Sintraelecol y la Electrificadora de Santander (ESSA) no lograron alcanzar un acuerdo para la convención colectiva, confirmando así el inicio de una huelga que mantiene en vilo al departamento.
Ratificación del paro y garantías del servicio
Carlos Roncancio, asesor legal de Sintraelecol, declaró formalmente que "en los próximos días se dará inicio a la huelga decidida por la Asamblea General del Sindicato de manera mayoritaria en Santander". El representante sindical enfatizó que durante el desarrollo de la protesta "se van a respetar los mínimos esenciales, con lo cual la ciudadanía debe estar tranquila" respecto a la continuidad del servicio eléctrico.
La decisión de paralización, conocida desde el 7 de febrero, se materializó después de que 554 de los 681 trabajadores de Sintraelecol votaran a favor de la huelga, mientras que solo 32 optaron por el Tribunal de Arbitramento. El límite para establecer la 'hora cero' del paro vence el próximo viernes 20 de febrero.
Disputa salarial: el núcleo del conflicto
El punto central de la discordia radica en las diferencias sobre el aumento salarial. Mientras los trabajadores exigen incrementos alineados con el 23,7% establecido para el salario mínimo, la empresa ESSA propone ajustes basados en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que cerró en 5,1% para 2025.
"Siendo entonces el salario mínimo un parámetro importante para indexar los salarios de los trabajadores que laboran al servicio de la empresa", argumentó Roncancio, destacando la posición del sindicato que representa principalmente a trabajadores técnicos, tecnólogos y bachilleres en cargos operativos y de terreno.
Impacto financiero y relevancia departamental
Las pretensiones salariales del sindicato generarían un impacto financiero significativo para ESSA. Según estimaciones reveladas a Vanguardia, atender estas demandas elevaría los costos de personal entre $100.000 millones y $250.000 millones, multiplicando por 2.5 los costos laborales actuales.
Esta diferencia de aproximadamente $150.000 millones representaría cerca del 60% de las utilidades reportadas por la empresa en 2024, año en que ESSA se consolidó como la compañía más grande de Santander por ingresos y la segunda con mayores utilidades ($252.159 millones).
La situación adquiere especial relevancia considerando que la Gobernación de Santander mantiene una participación accionaria del 22% en ESSA, vinculando directamente el futuro de la empresa con los intereses departamentales.
Marco legal de la huelga en servicios esenciales
Fabrizio Gasca, abogado especialista en Derecho Colectivo, explicó que aunque el servicio de energía eléctrica se considera "un servicio público esencial" según jurisprudencia de la Corte Constitucional, la legalidad de la huelga corresponde determinarla a la sala laboral del Tribunal y, en segunda instancia, a la Corte Suprema de Justicia.
El experto señaló que "no existe huelga parcial en Colombia", por lo que la medida implicaría el cese de todas las actividades excepto los servicios mínimos esenciales. La Corte ha establecido que servicios como la energía, al tratarse de servicio público domiciliario, tienen carácter esencial, lo que técnicamente limitaría la declaratoria de huelga.
Mientras tanto, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, confirmó que su cartera está al tanto del conflicto y enfatizó la necesidad de garantizar los servicios mínimos y la prestación continua del servicio eléctrico para la población.



