Operativo de inteligencia culmina con captura de presunta cabecilla criminal en La Guajira
Tras un extenso trabajo de seguimiento e inteligencia que se prolongó durante varias semanas, las autoridades colombianas lograron un significativo golpe contra el crimen organizado en la región Caribe. En el corregimiento de Mingueo, jurisdicción del municipio de Dibulla en el departamento de La Guajira, fue capturada María Mónica Graciano Quiñones, conocida en el mundo criminal con los alias de 'la Tía' o 'la Mona'.
Una pieza fundamental en la estructura criminal
Según información oficial de la Policía Nacional de Colombia, la mujer detenida sería la presunta cabecilla logística de la subestructura 'Javier Cáceres', que opera bajo el paraguas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada. A esta organización se le atribuyen múltiples acciones delictivas que han afectado gravemente la seguridad y convivencia en esta zona del país.
El teniente coronel Óscar Andrés Gómez, director encargado de Investigación Criminal e Interpol, explicó durante una rueda de prensa que alias 'la Tía' contaba con una trayectoria criminal de más de tres años y se había consolidado como la mano derecha de alias 'Nain' o 'Bendito Menor', quien es el cabecilla principal de esta subestructura armada.
Funciones críticas dentro de la organización
Las investigaciones revelan que las responsabilidades de la capturada eran de vital importancia para el funcionamiento del grupo criminal:
- Gestión logística completa: Era responsable de la obtención, administración y provisión de armamento, material de intendencia y alimentación para todos los integrantes de la organización.
- Inteligencia criminal: Participaba activamente en labores de recolección y canalización de información sobre ciudadanos que presuntamente incumplían las normas impuestas por el grupo.
- Coordinación de sanciones: Entregaba los datos recopilados a los componentes armados para la ejecución de castigos que incluían sanciones económicas, trabajos forzados e incluso homicidios selectivos.
Imputación de cargos graves
Una vez capturada, María Mónica Graciano Quiñones fue presentada ante un juez de control de garantías, quien procedió a legalizar el operativo policial. Posteriormente, la Fiscalía General de la Nación le imputó formalmente cargos por los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir agravado.
Además de estos cargos, la capturada también está siendo investigada por su presunta participación en un caso particularmente atroz ocurrido en diciembre de 2025 en el mismo corregimiento de Mingueo: el secuestro, tortura y desmembramiento de un adolescente venezolano de 16 años. Este hecho generó un profundo rechazo en la comunidad local y motivó una investigación especial por parte de las autoridades.
Evidencia incautada y análisis en curso
Durante el operativo de captura, los agentes lograron incautar varios teléfonos celulares que actualmente se encuentran bajo análisis forense. El objetivo de este examen tecnológico es obtener información valiosa sobre la extensa red de contactos de la organización criminal, identificar a otros posibles integrantes y, fundamentalmente, prevenir futuras acciones delictivas que pudieran estar planeándose.
Este operativo representa un avance significativo en los esfuerzos por desarticular las estructuras criminales que operan en la región Caribe colombiana, particularmente aquellas que se han especializado en ejercer control territorial mediante la violencia y la intimidación sistemática de las comunidades.



