El trabajo híbrido se impone en Colombia: 59% de trabajadores ya opera bajo este modelo
El panorama laboral colombiano ha experimentado una transformación radical con la consolidación del trabajo híbrido como modelo dominante. Según datos de Pagegroup y WeWork, el 59% de los trabajadores en el país ya se encuentra bajo esta modalidad, mientras que el 60% la prefiere por encima de otras formas de empleo. Esta tendencia refleja un cambio profundo en las dinámicas laborales, donde la flexibilidad se ha convertido en un factor clave para la atracción y retención de talento.
Bogotá: epicentro del trabajo colaborativo
La capital colombiana se mantiene como el principal hub empresarial del país, según análisis de las firmas especializadas. La amplia red de coworking, la conectividad aérea y terrestre, junto con la presencia de empresas multinacionales, posicionan a Bogotá como un espacio estratégico para el trabajo colaborativo. "Las ciudades que invierten en bienestar, conectividad y espacios flexibles no solo atraen talento, sino que retienen a profesionales que hoy priorizan el equilibrio entre vida personal y productividad", afirma Nicolás Sánchez, Head of Sales de WeWork Colombia y Perú.
La transformación del mercado de oficinas
Juan Carlos Delgado, country manager de Cushman & Wakefield para Colombia, revela que la vacancia de oficinas cerró el año pasado en aproximadamente 10%, indicando que la demanda por estos espacios no ha desaparecido, sino que se ha transformado. "Las compañías están ocupando menos metros por persona, pero mejores metros", explica Delgado. Esta evolución se caracteriza por:
- Migración hacia edificios con certificaciones de calidad
- Reconfiguración de espacios para mayor colaboración
- Priorización de ubicaciones estratégicas
- Enfoque en calidad sobre volumen
Factores que determinan el precio de las oficinas
Delgado destaca que el precio ya no se explica únicamente por ubicación y metros cuadrados. Variables clave incluyen:
- Escasez de oficinas premium: La vacancia inferior al 10% y la concentración de nuevos proyectos en zonas específicas como Calle 100, Salitre y Nogal-Andino en Bogotá
- Calidad y sostenibilidad: Evaluación de modernidad, eficiencia espacial, servicios y certificaciones ambientales
- Certificaciones verdes: Cerca del 28% de oficinas clase A en Bogotá cuentan con sellos como LEED, EDGE o WELL
- Mejor clima económico: Crecimiento económico, inflación controlada y tasas estables que devuelven confianza a inversionistas
- Cambio en el uso: Las empresas buscan espacios que atraigan talento y fomenten colaboración, dispuestas a pagar más por bienestar
El auge del coworking y precios por zonas
El coworking ha trascendido su nicho inicial para convertirse en alternativa principal del sector inmobiliario corporativo. Muchas empresas combinan sedes principales en edificios clase A con espacios flexibles para equipos de proyecto o ubicaciones satélite.
En Bogotá, los precios promedio para oficinas clase A se ubican alrededor de COP 82.700/m²/mes, con incremento interanual del 11%. Los rangos por submercados incluyen:
- Salitre: COP 60.000–90.000/m²
- Santa Bárbara: COP 90.000–95.000/m²
- Calle 100: COP 65.000–95.000/m²
- Avenida Chile: COP 70.000–78.000/m²
- Noroccidente: COP 60.000–80.000/m²
- Centro: COP 63.000–110.000/m²
Recomendaciones estratégicas para 2026
Delgado ofrece consejos clave para la selección de oficinas:
- Explorar zonas no tradicionales: Sectores con buen crecimiento y conexión vial a precios más competitivos
- Diseñar para el trabajo híbrido: Definir claramente frecuencia de asistencia y necesidades específicas
- Priorizar calidad sobre precio: Edificios modernos y sostenibles ofrecen ahorros en servicios y mayor atractivo laboral
- Analizar proyectos futuros: Evaluar oferta en desarrollo para optimizar decisiones de arrendamiento
- Negociar beneficios integrales: Meses sin arriendo, ayudas para adecuación, contratos flexibles
- Centrarse en el talento: La oficina ideal atrae y retiene profesionales, fortalece cultura empresarial y mejora productividad
Esta transformación del mercado laboral y de oficinas refleja una evolución hacia modelos más flexibles y centrados en el bienestar del trabajador, donde la calidad del espacio físico se ha convertido en herramienta estratégica para la competitividad empresarial.