La tarjeta de crédito puede ser una aliada o un dolor de cabeza. En el formato de finanzas personales de El Espectador, Echemos Cuentas, la educadora financiera Daniela Olarte, experta en banca y fundadora de Pareja y Finanzas, ofreció claves para manejar este producto de manera responsable. Usar la tarjeta de crédito es fácil: se pasa por el datáfono y se puede llevar un televisor, computador o el mercado. El problema es que esa tarjeta no es una extensión de los ingresos y las malas decisiones pueden llevar a un endeudamiento excesivo.
Altas tasas de interés
Las tasas de interés de las tarjetas de crédito son muy altas, por lo que deben usarse como medio de pago, no como medio de financiación. Este fue uno de los principales mensajes de la experta. “Al ser un producto de consumo, es uno de los más caros del mercado, por no decir el más caro. La tasa anual suele estar muy pegada a la tasa de usura, es decir, la tasa máxima a la que los bancos pueden cobrar. Actualmente, la tasa de usura está por encima del 28% y el interés anual de las tarjetas de crédito está cerca de ese límite, entre 25 y 27%”, explicó Olarte.
¿Cuándo usar la tarjeta de crédito?
Antes de hacer el famoso tarjetazo, la experta recomienda preguntarse: ¿esta es una compra que solo puedo hacer con tarjeta de crédito a plazos? Si la respuesta es sí, vale la pena reconsiderar la decisión. Lo ideal es tener los recursos para respaldar la compra, no pedir prestado al banco a varias cuotas debido al alto interés. ¿Cuándo vale la pena la deuda? Cuando la rentabilidad de lo comprado supera el costo financiero. Por ejemplo, si se sabe que se puede revender un computador por más de lo que costó con intereses. Sin embargo, con ese tipo de productos es muy poco probable. Una opción responsable es comprar el computador a una cuota si se sabe que en 15 días se recibe un pago con el que se puede pagar la tarjeta.
Qué revisar antes de aceptar una tarjeta de crédito
Recibir una llamada del banco ofreciendo una tarjeta no significa que se deba aceptar. Olarte recomendó revisar la tasa de interés, especialmente la tasa efectiva anual, no solo la mensual. También considerar el valor de la cuota de manejo y si los beneficios que ofrece (millas, puntos, seguros de viaje) la compensan.
¿Qué hacer si ya está endeudado?
Recurrir a avances para pagar otras tarjetas solo agrava el problema. El primer paso es hacer un inventario completo de las obligaciones: reunir los extractos, anotar cuánto se debe y la tasa de interés de cada producto. Con esa información, se puede definir una estrategia de pago, ya sea empezando por las deudas más pequeñas para ganar impulso o priorizando las de mayor interés. Una vez pagada una tarjeta, se sugiere cancelarla para evitar usar ese cupo nuevamente.
Si la situación es crítica, la educadora financiera aconsejó no ignorar las llamadas del banco. Por el contrario, recomendó comunicarse con la entidad financiera, explicar la situación y buscar un acuerdo de pago antes de que la deuda entre en procesos de cobro prejurídico o jurídico.
Más información en Echemos Cuentas
En Echemos Cuentas, la experta explicó la diferencia entre franquicias, cómo funcionan los intereses y cómo tener demasiados cupos de crédito abiertos puede afectar las posibilidades de acceder a nuevos préstamos. Este formato de finanzas personales de El Espectador se transmite en vivo cada semana y está disponible en YouTube y Spotify.



