Emprendimiento: ¿una solución real para el desempleo juvenil?
Cuando el Dane reportó que el desempleo juvenil alcanzó el 17 %, mientras la tasa nacional general es del 8,8 %, surgió la pregunta: ¿puede el emprendimiento ser un camino para reducir esta brecha? Para responderla, se consultó a varios expertos, entre ellos Juan Guillermo Delgado Castaño, fundador de JG Consultorías, firma que ha asesorado a más de 3.500 profesionales en transición laboral y marca personal en Colombia, Iberoamérica, Europa y Australia. Con más de 18 años de experiencia en talento humano y comunicaciones corporativas, Delgado ofrece una visión profunda sobre el tema.
¿Es el emprendimiento una opción viable para los jóvenes?
Delgado afirma que sí, pero con condiciones: “Debe existir un ecosistema que permita que estos emprendimientos sean sostenibles. La educación y el acceso a créditos con bajas tasas de interés son pilares fundamentales”. Además, resalta que desde la educación primaria y secundaria los jóvenes deben tener acceso a tecnología para potenciar habilidades digitales, conocimientos comerciales y de servicio al cliente, junto con una adecuada gestión del dinero y cultura del ahorro. “La suma de estos elementos conllevará a tener emprendimientos más sólidos y con visión de futuro”, añade.
El fenómeno de los ‘ninis’ y el papel del emprendimiento
Antes los jóvenes estudiaban y buscaban un trabajo; hoy muchos son ‘ninis’ (ni estudian ni trabajan). Delgado explica que esto se debe a que “no existe una real conexión entre la educación, la calidad de vida y los altos ingresos”, lo que genera desmotivación frente al mercado laboral. En este contexto, el emprendimiento puede surgir como una alternativa para encontrar propósito, siempre que los jóvenes definan claramente su modelo de negocio y valor diferencial, con apoyo de diversos actores sociales.
Nuevas generaciones: priorizan calidad de vida sobre empleo tradicional
Las nuevas generaciones ya no buscan empleos para toda la vida; valoran más la calidad de vida. ¿Se adapta el emprendimiento a estas personalidades? Delgado señala que los colegios e instituciones educativas tienen una gran responsabilidad en la orientación profesional. “Muchos jóvenes al terminar el bachillerato no saben qué estudiar ni cuáles son sus habilidades”. Sin embargo, advierte que el emprendimiento no es fácil: requiere constancia, disciplina, visión de negocio, identificación de oportunidades y manejo de servicio al cliente. “Si la persona no desea un empleo tradicional, debe identificar sus competencias, trabajar en ellas, analizar el mercado y desarrollar una propuesta creativa e innovadora, apalancada en tendencias digitales”, concluye.
¿Cómo pueden ayudar los mayores de 40 años?
Las personas con más de 40 años y estabilidad laboral poseen experiencia, criterio y redes de contacto. Delgado sugiere que pueden guiar a los jóvenes ofreciendo ideas, estrategias, planes tácticos y relaciones profesionales. “Pueden enseñar cómo se vende, cómo se genera rentabilidad, cómo se posiciona un negocio o cómo se atiende a un cliente”. Además, pueden ayudar a identificar competencias y oportunidades de mejora para lograr objetivos a corto, mediano y largo plazo.
Uniendo fuerzas: sector público y privado
Para incentivar el emprendimiento juvenil en Colombia, Delgado propone un trabajo mancomunado entre Gobierno, empresas privadas, instituciones académicas y la comunidad. “Es importante crear un ecosistema con subsidios estatales, bajos intereses en créditos bancarios, aliados estratégicos en innovación y tecnología, proveedores de diversas áreas, y mentorías en habilidades empresariales”. Ante las dificultades para acceder al primer empleo, el emprendimiento puede ser una opción de país para construir mejores expectativas de vida, económicas y sociales.
Si conoce historias de emprendedores, escríbanos a los correos de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com).



