Fabián Motta es el emprendedor que creó SmartPR, una consultora de comunicación estratégica que ha transformado la manera en que las empresas se relacionan con sus audiencias. Con 45 años, Motta es comunicador social y periodista, y ha complementado su formación con estudios en comunicación corporativa, regulación y gestión de telecomunicaciones, prospectiva y pensamiento estratégico. Su pasión por entender cómo las organizaciones se conectan con sus públicos lo llevó a fundar SmartPR en 2016, con la visión de demostrar que la comunicación puede ser una herramienta estratégica para generar confianza, reputación y crecimiento.
El nacimiento de SmartPR
La idea de SmartPR surgió en 2016, cuando Motta identificó que muchas empresas seguían viendo las relaciones públicas como una actividad táctica enfocada solo en conseguir publicaciones en medios. Él quería demostrar que la comunicación podía ser estratégica para impulsar negocios y abrir conversaciones relevantes. Así nació SmartPR, una consultora con la misión de transformar la relación entre las empresas y sus audiencias.
Apoyo familiar y primeros pasos
SmartPR se hizo realidad gracias a la convicción, experiencia y apoyo familiar. Desde el inicio, Motta contó con el respaldo incondicional de su esposa, hijos, padres y hermanos, quienes creyeron en el proyecto incluso cuando era solo una idea. Los primeros clientes llegaron gracias a años de trabajo construyendo relaciones y reputación en la industria. Con el tiempo, la empresa creció proyecto a proyecto, cliente a cliente, siempre demostrando que la comunicación podía generar impacto real en los negocios.
Financiamiento y crecimiento
Los primeros recursos llegaron del círculo más cercano de Motta: sus padres y sus hermanos, Juan y John, apostaron por él cuando SmartPR apenas comenzaba. Esa confianza fue el capital más importante. Durante los primeros años, reinvirtieron gran parte de los ingresos para fortalecer la operación. En 2020, su hermano Juan Camilo se incorporó a la compañía, lo que marcó un punto de inflexión. Lograron profesionalizar la operación, fortalecer la gestión financiera y dar el salto que permitió a la agencia facturar cerca de dos millones de dólares al año. Más que una inversión económica, ha sido una historia construida sobre confianza, trabajo en equipo y visión compartida.
Logros y cambios impulsados
Uno de los mayores logros de SmartPR ha sido demostrar que es posible construir una empresa exitosa poniendo a las personas en el centro. Motta siempre tuvo la obsesión de crear el mejor lugar posible para trabajar y lograr que los mejores profesionales quisieran quedarse. Cuando comenzaron, hablar de bienestar, felicidad laboral, cultura organizacional o equilibrio entre vida personal y profesional no era prioritario en muchas agencias de comunicación. Ellos apostaron por ese camino, lo que los llevó a convertirse en la primera agencia de relaciones públicas en Colombia certificada por Great Place to Work, un reconocimiento que validó su modelo y ayudó a impulsar una conversación más amplia en la industria.
Además, han transformado la manera en que las organizaciones entienden la comunicación estratégica. Han acompañado a más de 140 empresas en Colombia y América Latina, demostrando que la reputación, la credibilidad y las relaciones de confianza generan valor real para los negocios. Pero lo que más orgullo le produce a Motta es haber construido una empresa donde las personas quieren estar, crecer y desarrollar su mejor versión.
Felicidad y visión a futuro
Motta se siente profundamente feliz por lo que han construido. Recuerda una frase de su padre: “Hay que ayudar a construir país”. Hoy siente que desde SmartPR lo están haciendo a través de la generación de empleo, el desarrollo de talento y el crecimiento de las empresas que acompañan. También valora el equilibrio entre su vida profesional y familiar, poder construir una empresa con propósito sin perder de vista a su esposa e hijos.
No está construyendo SmartPR para venderla, sino para que trascienda generaciones. Sin embargo, está abierto a analizar oportunidades que permitan llevar la empresa a una escala mayor sin perder su esencia. El emprendimiento ha sido más difícil de lo que imaginaba, con riesgos diarios, incertidumbre y decisiones complejas, pero también con grandes satisfacciones.
Retos y aprendizajes
Motta ha cumplido muchos sueños, pero aún quiere consolidar a SmartPR como una de las consultoras de comunicación estratégica más influyentes de América Latina. Ahora enfrenta el reto de la inteligencia artificial, que transforma la forma en que las personas descubren información y toman decisiones. Quiere evolucionar de una firma de relaciones públicas a una consultora que ayude a las organizaciones a ser descubiertas, comprendidas y elegidas en un mundo dominado por algoritmos.
Su emprendimiento es escalable, como lo han demostrado al pasar de una empresa pequeña a trabajar con organizaciones nacionales y multinacionales en varios países. El modelo está basado en conocimiento, talento y metodologías propias, y el reto está en escalar manteniendo calidad y cercanía. Motta evaluaría recibir inversión de un desconocido si existe una visión compartida, no solo por el dinero, sino para sumar experiencia y conocimiento.
No volvería a hacer y fuentes de inspiración
Motta no volvería a intentar resolverlo todo solo. Aprendió que el crecimiento ocurre cuando uno confía, delega y se rodea de personas que complementan sus capacidades. Su principal inspiración fue su padre, un emprendedor que se reinventaba constantemente frente a los cambios. Esa capacidad de adaptación quedó en su ADN.
Ha fracasado varias veces, perdiendo clientes importantes y enfrentando incertidumbre, pero cada dificultad se convirtió en oportunidad para aprender. Participa en comunidades como programas de la Cámara de Comercio de Bogotá y UCompensar, donde comparte experiencias con otros emprendedores.
Trascendencia y legado
Motta espera que su trabajo trascienda e impacte a nuevas generaciones. Le interesa contribuir a la formación de comunicadores, emprendedores y líderes, demostrando que la comunicación puede construir confianza e impulsar cambios positivos. En 10 años se ve liderando proyectos de impacto regional, compartiendo conocimiento y acompañando a nuevos emprendedores. Ve a SmartPR como una firma latinoamericana de referencia, innovadora y adaptada a los cambios tecnológicos.
La familia y los amigos han sido fundamentales. SmartPR no existiría sin su apoyo. Motta cree en ayudar a otros emprendedores, participando en espacios académicos y de mentoría. Su equipo ha sido clave, especialmente su hermano Juan Camilo, quien lidera operaciones y talento humano, y sus escuderos Laura Nariño, Daniel España y Carlos Roncancio, expertos en comunicación estratégica y atención al cliente.
Sello personal y lecciones aprendidas
El sello personal de Motta es la curiosidad: siempre busca entender qué está cambiando y cómo anticiparse. También se caracteriza por conectar personas, ideas y oportunidades, construyendo relaciones genuinas. Ha aprendido que los negocios son una construcción humana; la confianza es el activo más valioso. El éxito es el resultado de miles de decisiones pequeñas tomadas con disciplina y consistencia. Y la lección más importante: emprender transforma profundamente a la persona que asume el desafío.



