Lummia: el emprendimiento bumangués que supera los 12 millones de dólares
Lummia: emprendimiento bumangués supera los 12 millones de dólares

Bucaramanga se ha consolidado como un semillero de oportunidades y emprendedores, inspirando a jóvenes a materializar sus ideas. Tal es el caso de Nicolás Moreno y Julián Mora, dos amigos de la infancia que, sin inversionistas ni una gran estructura empresarial, invirtieron sus ahorros en un lote de máquinas de depilación láser de uso doméstico, dando origen a una empresa que hoy acumula millones de dólares.

Lummia: una marca colombiana de tecnología para el cuidado personal femenino

Se trata de Lummia, una marca colombiana de tecnología para el cuidado personal femenino que hoy supera los US$12 millones en facturación, con presencia en Colombia, México y Ecuador, y proyección de expansión hacia nuevos mercados como Costa Rica.

El camino detrás de Lummia

La historia de esta empresa se vio impulsada en gran parte por la experiencia de vida de Nicolás Moreno. A los 17 años perdió a su mamá, quien era su mejor amiga y una de las personas más importantes de su vida. Poco después, su papá sufrió una quiebra económica, una situación que lo enfrentó muy joven a la incertidumbre y a la necesidad de salir adelante.

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Las dificultades se convirtieron en un motor para Nicolás, y lo llevaron a explorar una alternativa de negocio que nace de la sensibilidad hacia las mujeres, según explican los jóvenes emprendedores. Para Nicolás y Julián, el valor por la mujer fue inculcado en casa, pues fueron las mujeres de sus hogares quienes moldearon su carácter y les enseñaron a mirar la vida desde el respeto, el cuidado y la responsabilidad.

Su relación con las mujeres de su familia los llevó a construir una marca que no solo vendiera dispositivos de belleza, sino que acompañara a las mujeres en su relación con el cuidado personal desde la confianza, la seguridad, el amor propio y la autonomía.

En sus primeros años, los fundadores vendían, atendían clientes, coordinaban importaciones y resolvían retos operativos. Cada venta financiaba la siguiente y cada decisión debía tener sentido. Con el tiempo, entendieron que debían enfocarse en los productos que realmente conectaban con sus consumidoras y fortalecer su propuesta de valor.

Ese proceso permitió que Lummia pasara de ser una marca funcional a convertirse en una propuesta con identidad propia dentro del cuidado personal femenino. Esa evolución tuvo una validación clave en 2025, cuando la marca desarrolló una colaboración junto a Barbie, respaldada por Mattel.

La alianza representó un punto de reconocimiento y logró conectar su visión de autocuidado con uno de los íconos femeninos más reconocidos del mundo. La edición especial LummiAir x Barbie unió tecnología capilar, diseño aspiracional y una narrativa de belleza ligada a la confianza, la feminidad y la expresión personal. El producto se agotó en pocas semanas, demostrando la comunidad que Lummia ha construido y su capacidad de dialogar con nuevas generaciones de consumidoras. Para la marca, esta colaboración confirmó que su propuesta podía competir no solo por funcionalidad, sino también por deseo, identidad y conexión emocional.

Así funciona Lummia

El portafolio de la empresa está enfocado en tecnología para el autocuidado en casa, con productos de depilación IPL, herramientas capilares, dispositivos de styling y soluciones de skincare. Sin embargo, Lummia afirma que más que aparatos, busca ofrecer herramientas para transformar la rutina de belleza en un espacio propio y cercano. Por eso, la compañía compite por valor y no solo por precio, construyendo una identidad alrededor de la experiencia, la cual se conecta con las nuevas formas de entender el bienestar femenino.

Por su enfoque hacia la mujer, cerca del 90 por ciento del equipo de Lummia está conformado por mujeres. Para sus fundadores, cuidar a las mujeres empieza puertas adentro, creando un entorno laboral donde ellas puedan sentirse valoradas, reconocidas y parte fundamental del crecimiento de la compañía.

Nicolás y Julián también cuentan una anécdota para resumir su ideología. Una colaboradora intentó comprar una boleta para el concierto de Karol G en Bogotá, pero el sistema no le permitió completar el pago. Al enterarse, ellos decidieron regalársela. Más que un gesto, fue una muestra de la cultura que buscan construir: una empresa cercana, agradecida y con sentido de familia.

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En el ámbito financiero, Lummia crece sin inversión externa, financiando su expansión con el propio flujo del negocio y manteniendo el control de su esencia. Mientras fortalece su presencia en Colombia, México y Ecuador, proyecta nuevos mercados y evalúa oportunidades en canales físicos.