CEO de Air Canada presenta su renuncia tras polémico video sobre accidente mortal
El director ejecutivo de Air Canada, Michael Rousseau, ha anunciado su dimisión tras protagonizar un grave fiasco de relaciones públicas con un comunicado en video sobre la mortal colisión en el aeropuerto LaGuardia de Nueva York. La aerolínea confirmó este lunes que Rousseau se jubilará a finales del tercer trimestre del año, poniendo fin a su controvertida gestión al frente de la compañía.
El accidente que desató la crisis
El pasado 22 de marzo, un avión de Air Canada Express que volaba desde Montreal hacia Nueva York colisionó con un camión de bomberos del aeropuerto tras aterrizar en LaGuardia. El trágico accidente causó la muerte de ambos pilotos, incluyendo al copiloto Antoine Forest, originario de Quebec. Rousseau emitió un comunicado en video expresando sus condolencias, pero las únicas palabras que pronunció en francés fueron «bonjour» al inicio y «merci» al final, contando únicamente con subtítulos en ese idioma.
La reacción en Quebec y el peso de la ley
Esta situación generó un enorme revuelo en Quebec, donde la legislatura provincial votó unánimemente 92 a 0 a favor de una moción exigiendo la dimisión de Rousseau. La mayor aerolínea de Canadá está sujeta a la Ley de Idiomas Oficiales, que le exige ofrecer servicios en inglés y francés en igualdad de condiciones. Además, su sede central se encuentra en la región de Montreal, el centro financiero y de negocios de Quebec, la única provincia canadiense donde el francés es el idioma mayoritario.
Antecedentes lingüísticos controvertidos
No es la primera vez que Rousseau enfrenta críticas por su manejo del idioma francés. En 2021, poco después de ser nombrado director ejecutivo, pronunció un discurso ante líderes empresariales de Montreal casi íntegramente en inglés. Tras el evento, expresó cierto orgullo por haber podido vivir en Montreal durante más de una década sin hablar francés, lo que provocó indignación generalizada en Quebec a pesar de sus posteriores disculpas.
La polémica actual se intensificó al conocerse que uno de los pilotos fallecidos era de Quebec, lo que aumentó la sensibilidad sobre el tratamiento lingüístico del accidente. La combinación de estos factores llevó a una presión insostenible sobre la dirección de Air Canada, culminando con la decisión de Rousseau de abandonar su cargo.



