El papel fundamental de las empresas en el desarrollo económico de las naciones
Según un exhaustivo análisis de la prestigiosa revista británica The Economist, comprender cómo evolucionan y se expanden las empresas resulta esencial para explicar por qué algunas economías prosperan mientras otras permanecen estancadas. Las diferencias en las tasas de crecimiento económico pueden transformar radicalmente el nivel de vida de una sociedad a lo largo del tiempo.
La divergencia en el crecimiento: casos emblemáticos
La publicación ilustra esta realidad con el contraste entre Corea del Sur y Ghana. En 1960, ambos países presentaban niveles de ingreso similares, pero hoy las diferencias son abismales. Mientras la economía surcoreana se ha transformado en una de las más desarrolladas de Asia, el ingreso promedio en Ghana sigue siendo bajo, con gran parte de su población viviendo con menos de cuatro dólares diarios.
Una economía que crece alrededor del 1% anual apenas logra duplicar su tamaño en dos generaciones, mientras que otra que crece al 7% puede multiplicarse aproximadamente treinta veces en ese mismo periodo. Más allá del ingreso, el crecimiento económico sostenido se traduce en mejoras sociales significativas como mayor esperanza de vida, reducción de la mortalidad infantil, expansión de la educación y mejores condiciones de vida generales.
La evolución del estudio del crecimiento económico
Durante las últimas décadas, el estudio del crecimiento económico ha experimentado importantes transformaciones. En la década de 1990, muchos economistas se concentraron en comparar países completos para identificar los factores que explicaban las diferencias en prosperidad. En esos análisis surgió con frecuencia la idea de que el crecimiento no dependía únicamente de la acumulación de capital o del nivel educativo de la fuerza laboral, sino también de factores más difíciles de medir como la innovación, la productividad o el desarrollo tecnológico.
A comienzos de los años 2000, parte de la investigación se desplazó hacia un enfoque más microeconómico. Los economistas del desarrollo comenzaron a estudiar hogares, comunidades y políticas específicas mediante experimentos aleatorizados. Estos estudios permitieron analizar intervenciones concretas, pero aportaron menos evidencia sobre por qué algunas economías crecen rápidamente mientras otras permanecen rezagadas.
Las empresas como eje central del crecimiento
Entre el análisis de países y el estudio de los hogares existe un nivel intermedio que ha cobrado mayor relevancia en los últimos años: las empresas. Las economías están formadas por miles o millones de firmas, y su capacidad para crecer influye directamente en el desempeño económico general. Cuando las empresas productivas se expanden, la producción total aumenta; cuando permanecen pequeñas, el crecimiento económico se ralentiza.
Según explica The Economist, en muchos países en desarrollo predominan las empresas de muy pequeño tamaño. En numerosos casos, las compañías están compuestas por un solo trabajador, que es al mismo tiempo el propietario del negocio. Incluso entre las firmas que contratan empleados, la mayoría tiene menos de diez trabajadores. Investigaciones realizadas en países como India e Indonesia han encontrado que la proporción de empresas con menos de diez empleados es cercana al total de las compañías registradas.
El problema de la expansión empresarial
Diversos estudios han documentado que el problema no es solo el tamaño reducido de las empresas, sino la dificultad que enfrentan las más productivas para crecer. En un trabajo influyente, los economistas Chang-Tai Hsieh y Peter Klenow analizaron el comportamiento de empresas manufactureras en distintos países.
Los resultados muestran que en Estados Unidos las fábricas con más de 40 años de operación emplean aproximadamente siete veces más trabajadores que las empresas con menos de cinco años. En México la diferencia es mucho menor: las empresas antiguas apenas duplican el tamaño de las más jóvenes, mientras que en India el crecimiento empresarial es aún más limitado.
Un análisis posterior del economista Diego Restuccia, basado en datos de empresas de más de 100 países, encontró que en las economías más pobres las firmas más productivas no expanden significativamente su empleo, mientras que en los países ricos sí lo hacen.
Factores que limitan el crecimiento empresarial
Entre las razones que explican esta situación se encuentran factores institucionales y de política pública:
- Sistemas tributarios: En algunos países, los sistemas tributarios ofrecen beneficios a empresas muy pequeñas, mientras que las compañías que crecen enfrentan mayores cargas fiscales.
- Regulaciones laborales: Cuando las normas hacen costoso despedir trabajadores, las empresas pueden mostrarse reticentes a contratar personal adicional.
- Acceso al crédito: La dificultad de acceso al financiamiento en economías con sistemas financieros poco desarrollados limita la expansión de empresas con potencial de crecimiento.
Según estimaciones de Chang-Tai Hsieh y Peter Klenow, eliminar distorsiones que asignan de manera ineficiente el capital y el trabajo podría elevar la productividad de países como India hasta en un 60%. Algunas de estas reformas han sido impulsadas por el gobierno del primer ministro Narendra Modi.
La importancia de la gestión empresarial
La calidad de la gestión también influye significativamente en la productividad. Los economistas Nicholas Bloom y John Van Reenen evaluaron prácticas de gestión en más de 6.000 empresas de 17 países, incluyendo aspectos como el monitoreo del desempeño, la definición de objetivos y los sistemas de incentivos para trabajadores.
Los resultados muestran que las empresas con mejores prácticas de gestión suelen ser más productivas. Además, estos métodos pueden enseñarse y difundirse. La economista Michela Giorcelli analizó el impacto de programas de formación gerencial derivados del Plan Marshall y encontró que empresas italianas cuyos directivos visitaron compañías estadounidenses lograron posteriormente mayores ventas, empleo y productividad durante al menos quince años.
Nuevas perspectivas para el análisis del desarrollo
La investigación reciente en economía del desarrollo ha comenzado a integrar distintos enfoques para comprender mejor el crecimiento económico. El economista David McKenzie revisó decenas de programas de formación empresarial y encontró que, en promedio, estos aumentaron las ganancias de pequeños emprendedores en alrededor de 10% y las ventas en aproximadamente 5%.
En el caso de empresas más grandes, los efectos pueden ser mayores. Un estudio liderado por Nicholas Bloom con compañías textiles en India encontró que programas intensivos de consultoría en gestión elevaron la productividad laboral cerca de un 35% casi una década después de su implementación.
Paralelamente, los economistas han desarrollado modelos macroeconómicos más complejos que incorporan cambios estructurales del desarrollo, como la transición del empleo desde la agricultura hacia la industria y los servicios, la urbanización y el crecimiento del tamaño de las empresas.
De acuerdo con el análisis de The Economist, comprender cómo evolucionan las empresas y qué factores facilitan su expansión se ha convertido en un elemento central para explicar por qué algunas economías logran crecer de forma sostenida mientras otras permanecen estancadas. La capacidad de las empresas para expandirse no solo determina el crecimiento económico, sino que configura el futuro desarrollo de las naciones.
