Balance de género en juntas directivas mejora indicadores empresariales en Colombia
Juntas balanceadas mejoran rentabilidad y gestión de riesgos

Balance de género en juntas directivas mejora indicadores empresariales en Colombia

Durante las próximas semanas, las asambleas generales de accionistas establecerán prioridades, estrategias y cambios en juntas directivas, en un contexto donde el balance de género vuelve a ocupar un lugar central en la discusión corporativa. En Colombia, aunque la participación femenina en juntas directivas ha aumentado en los últimos años, el avance sigue siendo lento y preocupante.

Impacto directo en rentabilidad y sostenibilidad

De acuerdo con el más reciente reporte del Colegio de Estudios Superiores de Administración (CESA) y el Instituto de Gobierno Corporativo (IGC), de mantenerse la tendencia actual, el país tardaría varias décadas en alcanzar un equilibrio efectivo en estos espacios de decisión. El informe señala que el debate trasciende el enfoque simbólico y se relaciona directamente con variables de desempeño empresarial.

Estudios internacionales citados en el documento, elaborados por McKinsey & Company y Boston Consulting Group (BCG), establecen una relación clara entre diversidad en juntas directivas y resultados corporativos. Revelan que, por ejemplo, las empresas con juntas balanceadas tienen hasta un 25% más de probabilidades de registrar un desempeño financiero superior al promedio de su industria.

Además, el liderazgo diverso se asocia con un incremento cercano al 50% en la divulgación de información ambiental, social y de gobierno corporativo (ESG). Las compañías con modelos de gobierno diversos reportan ingresos por innovación 19% más altos, según los datos revelados por estas investigaciones.

Mejora en gestión de riesgos y toma de decisiones

El documento también destaca que la diversidad en los órganos de gobierno influye significativamente en la gestión de riesgos. En entornos de volatilidad económica, la presencia de diferentes perspectivas favorece debates más amplios y reduce el llamado "pensamiento de grupo", lo que permite evaluar escenarios con mayor amplitud y profundidad.

Entre febrero y marzo, cuando se configuran los liderazgos que operarán durante el año, las decisiones sobre la composición de las juntas directivas inciden directamente en la estructura de gobierno corporativo y en la orientación estratégica de las organizaciones. Este período representa una oportunidad crucial para avanzar hacia modelos más inclusivos.

Retos pendientes para las empresas colombianas

El informe plantea que las empresas con participación femenina nula o marginal en sus juntas directivas continúan enfrentando el reto de avanzar hacia estructuras más balanceadas en sus máximos órganos de decisión. El manejo del talento y la inclusión son temas que deben abordar prioritariamente las compañías que buscan mejorar su competitividad.

La equidad de género al más alto nivel debe estar integrada en las estrategias de inclusión de las compañías, no como un gesto simbólico, sino como un componente estratégico que impacta positivamente en los resultados empresariales. Las juntas directivas de América Latina se preparan para la gobernanza tecnológica, y Colombia no puede quedarse atrás en este proceso transformador.

El camino hacia la paridad efectiva en los espacios de poder corporativo requiere compromiso sostenido, políticas claras y una comprensión profunda de los beneficios que la diversidad aporta a la sostenibilidad empresarial a largo plazo.