Microsoft Corp. eliminará 3.200 puestos de trabajo en Xbox, aproximadamente el 20 % de la plantilla de la división durante el próximo año, como parte de una profunda reorganización destinada a impulsar el crecimiento de un negocio que atraviesa dificultades. Xbox también venderá cuatro de sus estudios de desarrollo de videojuegos e iniciará el proceso para desprenderse de un quinto.
Xbox en crisis: márgenes bajos y caída de ingresos
“Nuestro negocio hoy no es saludable”, escribió la directora ejecutiva de Xbox, Asha Sharma, en un mensaje enviado a los empleados el lunes por la mañana. Añadió que la división opera con márgenes entre tres y diez veces inferiores a los de negocios comparables. “Debemos reestructurar Xbox”.
Según Sharma, el objetivo es simplificar la estructura de la empresa y reinvertir los recursos en proyectos de mayor envergadura. Se trata de la decisión más importante desde que asumió la dirección de Xbox en febrero, cuando heredó una división que ella misma describió como un negocio en crisis. Pese a grandes inversiones —entre ellas la compra de Activision Blizzard por USD 69.000 millones en 2023—, Xbox ha tenido dificultades para lanzar videojuegos exitosos, ha sufrido una fuerte caída en las ventas de consolas y enfrenta un mercado cada vez más complejo.
Recortes inmediatos y futuros
En Xbox, 1.600 empleos serán eliminados este mismo lunes y el resto de los despidos se ejecutará durante los próximos doce meses, según la comunicación interna. Estas reducciones se suman a otros 3.200 despidos anunciados por Microsoft fuera de Xbox, principalmente en las áreas comerciales. Según un memorando de la directora de Recursos Humanos, Amy Coleman, al que accedió Bloomberg, los cambios responden a la evolución en la forma de desarrollar productos y a las nuevas demandas de los clientes.
En total, los recortes anunciados el lunes ascienden a 6.400 puestos de trabajo, lo que representa menos del 3 % de la plantilla global de Microsoft, integrada por aproximadamente 228.000 empleados.
Reorganización en toda la compañía
Coleman advirtió que otras divisiones de Microsoft también afrontarán procesos similares de reorganización. “Todavía estamos al comienzo de este proceso y habrá más cambios. Otras áreas del negocio deberán adoptar medidas similares”, señaló.
El mayor fabricante de software del mundo está destinando cuantiosos recursos a la construcción de centros de datos para impulsar el desarrollo de inteligencia artificial, lo que ha obligado a aplicar medidas de austeridad en otras áreas de la compañía. Durante el año pasado, Microsoft llevó adelante dos grandes rondas de despidos que afectaron a unas 15.000 personas. Reducir personal se ha convertido en una estrategia habitual dentro del sector tecnológico para contener costos.
Venta y escisión de estudios
Xbox venderá los estudios Ninja Theory, responsable de Hellblade, y Undead Labs, creador de State of Decay, a compradores que no fueron revelados. Ambos estudios continuarán desarrollando sus proyectos actuales, Senua y State of Decay 3, en colaboración con Xbox.
Otros dos estudios, Double Fine (Psychonauts) y Compulsion Games (South of Midnight), serán escindidos y volverán a estar bajo el control de sus fundadores. Sharma explicó que ambas compañías recibirán financiamiento para continuar operando y conservarán la titularidad plena de la propiedad intelectual desarrollada hasta ahora, incluidos sus catálogos de videojuegos.
Xbox también iniciará un proceso de consultas con Arkane Studios (creador de Blade), con sede en Lyon, Francia, para analizar “opciones estratégicas” que podrían desembocar en una venta o una escisión del estudio. A diferencia de los otros cuatro casos, este proceso aún no comenzó y avanzará más lentamente debido a la legislación laboral francesa.
Estrategia de adquisiciones y Game Pass
Los cinco estudios fueron adquiridos durante la gestión del anterior director ejecutivo de Xbox, Phil Spencer, quien lideró una agresiva estrategia de adquisiciones durante la última década, incorporando tanto pequeños desarrolladores como grandes editoras, entre ellas Activision Blizzard y ZeniMax, matriz de Arkane. Su objetivo era utilizar esos videojuegos para impulsar Xbox Game Pass, el servicio de suscripción de videojuegos similar a Netflix, cuyo crecimiento finalmente se estancó.
Sharma reconoció que esas adquisiciones “generaron un valor significativo”, aunque “no crecieron al ritmo esperado”. Añadió que, “en un año normal”, Xbox perdía 64 centavos por cada dólar invertido en el negocio.
“No es posible ni deseable ser propietario de todos los grandes estudios independientes”, escribió. “Mientras reinventamos Xbox, ayudaremos a que los creadores independientes tengan éxito ofreciéndoles herramientas abiertas de desarrollo y acceso a audiencias para materializar sus proyectos”.
Impacto en proyectos y franquicias
La ejecutiva aseguró que ninguno de los proyectos anunciados públicamente será cancelado como consecuencia de la reorganización. Sin embargo, los recortes alcanzarán a toda la organización, incluidos los estudios que permanecerán dentro de Xbox, con el objetivo de concentrar recursos en “proyectos de mayor prioridad”.
ZeniMax también será objeto de una profunda reestructuración y concentrará sus esfuerzos en sus principales franquicias: Fallout, The Elder Scrolls, Doom, Quake y Wolfenstein.
Xbox reducirá significativamente su división de plataformas para eliminar niveles jerárquicos y acelerar el lanzamiento de productos, explicó Sharma. Además, implementará otros cambios organizativos para destinar más recursos a grandes franquicias como Minecraft, modificando estructuras de reporte y adoptando un modelo de estudios más centralizado.
Objetivo: 1.000 millones de jugadores diarios
Sharma afirmó que su objetivo es que Xbox alcance los 1.000 millones de jugadores diarios. “Estos cambios buscan construir un futuro más grande para Xbox, no uno más pequeño”, escribió. “Este año invertiremos tanto en Xbox como nunca antes, pero lo haremos con mayor enfoque, mayor disciplina y mayor claridad, con el objetivo de convertir a Xbox en el lugar donde el mundo juega y crea”.
Desde que completó la adquisición de Activision Blizzard por USD 69.000 millones en el otoño de 2023, Xbox ha despedido a miles de empleados y cancelado numerosos proyectos. Incluso filiales responsables de franquicias tan populares como Candy Crush y Call of Duty se han visto afectadas por los sucesivos recortes.
Bloomberg informó previamente que Double Fine, Compulsion Games y Ninja Theory se encontraban negociando con Xbox para evitar el cierre de sus estudios.



