La moto dejó hace tiempo de ser únicamente un medio de transporte. Para millones de personas se convirtió en una herramienta de trabajo, una alternativa de movilidad e incluso una forma de recreación. Su presencia en las vías colombianas es cada vez más notoria.
Según cifras de la Cámara de la Industria de Motocicletas de la Andi y Fenalco, el sector cerró 2025 con más de 1,1 millones de unidades registradas, una cifra récord que consolidó al país como uno de los mercados de mayor crecimiento de motos en Latinoamérica.
En el marco del Día Mundial de la Motocicleta, que se conmemora cada 21 de junio, Autocolombiana hizo un llamado a fortalecer la cultura de prevención y seguridad vial en un país donde las motos ganan cada vez más protagonismo. Sin embargo, este aumento también trae desafíos: más motos circulando significa una mayor necesidad de fortalecer los hábitos de prevención y la responsabilidad en la vía.
De acuerdo con Nicolás Upegui, gerente general de Autocolombiana, hablar de seguridad vial va mucho más allá de respetar señales o cumplir normas de tránsito. “La seguridad también implica fomentar una cultura de prevención donde el motociclista esté preparado para anticiparse a los riesgos, conocer su motocicleta y utilizar adecuadamente los recursos tecnológicos que tiene a disposición. La seguridad comienza mucho antes de encender el motor”, señaló el directivo.
Cinco recomendaciones para una conducción más segura
1. Más que un casco, protección completa
El casco continúa siendo el elemento de seguridad más importante para un motociclista, pero no debería ser el único. Chaquetas especializadas, guantes, botas y protecciones diseñadas para este tipo de vehículos pueden ayudar a disminuir las consecuencias de una caída o un accidente. Además de utilizarlos, es clave verificar que estos elementos cuenten con certificaciones reconocidas.
2. Manejar con anticipación
Muchos incidentes pueden evitarse cuando el conductor desarrolla una conducción preventiva. Por ejemplo, mantener una distancia prudente, identificar situaciones potencialmente peligrosas y asumir que otros actores viales pueden cometer errores da tiempo a reaccionar ante cualquier imprevisto.
3. Revisar la moto antes de salir
Aspectos como el estado de los frenos, neumáticos, suspensión, luces y niveles de fluidos deben verificarse periódicamente para evitar fallas mecánicas que puedan poner en riesgo al conductor.
4. La tecnología también es una aliada
Frenos ABS, controles de tracción, modos de manejo y otras asistencias electrónicas permiten enfrentar diferentes condiciones de la vía con un mayor nivel de apoyo. Para aprovechar sus beneficios es necesario conocer cómo funcionan y entender en qué situaciones pueden ser útiles.
5. Apostarle a la formación
La experiencia es importante, pero la actualización constante también lo es. Por eso, participar en cursos de conducción, entrenamientos especializados y jornadas de capacitación ayuda a fortalecer habilidades, corregir hábitos inadecuados y mejorar la capacidad de respuesta frente a situaciones de riesgo.
En el Día Mundial de la Motocicleta, la invitación es a reflexionar sobre la importancia de la seguridad vial y adoptar prácticas que protejan la vida de los motociclistas y de todos los actores viales.



