El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum presentó un ambicioso plan para incrementar la inversión privada en México, con el objetivo de reactivar una economía que sufrió una contracción al inicio del año. La iniciativa, anunciada el lunes en la Ciudad de México, se centra en la creación de una nueva oficina presidencial de inversiones, la simplificación de los procedimientos tributarios y la eliminación de trabas burocráticas.
Medidas clave para atraer capital
José Merino, director de la agencia de transformación digital, detalló que el gobierno otorgará aprobación automática a los inversionistas en sectores estratégicos como energía, semiconductores, automoción, turismo y manufactura avanzada. Los proyectos con un valor mínimo de 114 millones de dólares también recibirán esta autorización exprés. Además, se aprobarán automáticamente los proyectos ubicados en los denominados centros de bienestar, zonas industriales designadas para impulsar la inversión. Para el resto de las inversiones, se establecerá un plazo máximo de 90 días para su aprobación; de lo contrario, se considerarán autorizadas de forma automática.
Contexto económico y prioridades
Sheinbaum y sus aliados han convertido la atracción de inversores en una prioridad absoluta, especialmente después de que el programa insignia de desarrollo, conocido como Plan México, enfrentara dificultades para despegar. La economía mexicana se contrajo en el primer trimestre del año, y la inversión ha disminuido debido a la caída de la confianza empresarial y la incertidumbre en torno al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La reducción de la burocracia es un punto clave, ya que los grupos empresariales han señalado que los obstáculos fiscales y administrativos son incompatibles con los objetivos gubernamentales.
Nueva oficina presidencial de inversiones
La nueva oficina presidencial de inversiones presidirá un comité integrado por los ministros de economía, finanzas, energía y otros miembros del gabinete. Este comité será el encargado de otorgar las autorizaciones necesarias para los proyectos de inversión. El gobierno también emitirá un decreto para simplificar los procedimientos tributarios, ordenando a las autoridades evitar la doble imposición, reducir los tiempos de auditoría y limitar las auditorías a una por año y por contribuyente, según declaró el ministro de Hacienda, Edgar Amador.
Nuevas reglas fiscales
El ministro de Finanzas añadió que las autoridades tributarias evitarán las auditorías retroactivas y agilizarán los reembolsos y el proceso de inscripción como contribuyente. Estas medidas buscan generar un entorno más favorable para los inversionistas.
Legislación complementaria
Sheinbaum presentó estas iniciativas como el último paso del gobierno para satisfacer las demandas de los líderes empresariales. El mes pasado, el Congreso aprobó una legislación propuesta por la mandataria que tiene como objetivo acelerar las autorizaciones para grandes proyectos de infraestructura. Además, su administración puso en marcha un plan para aumentar las compras de acero de producción local y darle prioridad en todos los proyectos de infraestructura federales.
“Sabemos que el desarrollo económico requiere reglas claras y confianza mutua”, afirmó Sheinbaum durante el evento.



