En medio de la tormenta mediática que suele rodear a uno de los equipos más grandes del país tras una eliminación, el máximo accionista del América de Cali, Tulio Gómez, ha decidido dar un paso al frente. Con una frase que ya retumba en las huestes escarlatas —“La crisis está afuera, nosotros estamos fortalecidos y dispuestos a echar para adelante”—, el dirigente cerró filas en torno a su gestión y al futuro inmediato del club.
Blindaje institucional frente al ruido externo
El mensaje de Tulio Gómez busca separar el sentimiento del hincha, movido por la pasión y el resultado del domingo, de la realidad administrativa. Según el directivo, el club ha logrado hitos que garantizan su supervivencia y crecimiento:
- Sede propia y mejorada: La adquisición y remodelación de la Sede Deportiva Cascajal es el baluarte de esta fortaleza. “Pusimos la casa bonita con recursos propios”, señaló.
- Cantera de exportación: El proyecto juvenil es la apuesta a largo plazo. Con más de 20 jugadores proyectados al profesionalismo de aquí al 2030, el patrimonio deportivo está asegurado.
- Cero deudas: Gómez asegura que quien llegue a invertir encontrará una empresa saneada, algo poco común en el fútbol suramericano.
Unidad para “echar para adelante”
La estrategia de “echar para adelante” no es solo un eslogan; implica decisiones de fondo para el segundo semestre de 2026. A pesar de reconocer que no disputar finales es un “fracaso”, el dueño del equipo apuesta por la estabilidad en lugar de la rotación frenética de personal. Respecto a la continuidad de David González, Gómez sugirió que la evaluación se hará con cabeza fría tras los compromisos internacionales, evitando que el “incendio” exterior consuma el proceso interno. La prioridad ahora es la Copa Sudamericana, torneo que se presenta como la oportunidad perfecta para demostrar que la estructura del equipo sigue en pie.
El futuro: ¿Venta o evolución?
Si bien Tulio Gómez reiteró que su ciclo familiar está cumpliéndose, dejó claro que no entregará el equipo en un estado de vulnerabilidad. La búsqueda de un fondo inversor internacional, con ojos en España y EE. UU., sigue en marcha, pero bajo la premisa de potenciar lo que ya se ha construido. “Los equipos siempre quieren invertir más de lo que ganan para mejorar, y nosotros estamos en esa tónica”, afirmó. El América no se ve a sí mismo como una “fábrica de jugadores”, sino como un contendiente que, a pesar de los baches, tiene la infraestructura para volver a lo más alto de la Copa Libertadores. La consigna en el Pascual Guerrero es clara: mientras el entorno debate el fracaso, la oficina trabaja en la consolidación. El mensaje de Tulio Gómez es un llamado a la calma para una hinchada que, aunque golpeada, tiene un equipo institucionalmente más fuerte que nunca.



